MIENTRAS UNOS la odian, otros la elogian.
A diez años de su implantación, la Reforma de Salud aún suscita reacciones encontradas entre los pacientes que la usan día a día para sus necesidades médicas.
Las experiencias reales y perspectivas personales parecen variar grandemente de acuerdo a la región geográfica en que vive el paciente y el tipo de plan médico previo al inicio del programa en 1994, según encontró El Nuevo Día en más de una docena de entrevistas realizadas en dos centros de atención primaria.
Las primeras fueron hechas en un grupo médico grande en la ciudad de Bayamón, que ubica junto al frente de una de las salas de emergencia principales del área.
Las segundas, en el antiguo Centro de Diagnóstico y Tratamiento (CDT) de Guayanilla, único recurso para emergencias menores en el área ya que los hospitales más cercanos están en Ponce y Yauco.
En Bayamón, casi todo eran quejas y la mayoría de los pacientes dijo que tenía plan privado antes de la Reforma. La mayoría también admitió que usaba frecuentemente las salas de emergencia del área, en vez de médico primario.
Algunos, como Ivette Badillo y Coralisse Bulgado, criticaron las trabas burocráticas que enfrentan a la hora de obtener medicamentos y citas con especialistas. Mientras Maey Liz Quiñones y Joel Rosado estaban desesperados porque después de tres semanas y varias visitas al médico primario, aún no le había podido dar un diagnóstico certero a su hija Josel.
Badillo dijo que tuvo que retrasar varios días el tratamiento de medicamentos de su niño, Gerald García, porque la receta que había obtenido en sala de emergencia tenía que ser validada por su médico primario.
Mientras, Bulgado indicó que hace años tuvo que cambiar de médico primario porque de adolescente enfrentaba problemas con su período menstrual y su médico primario de entonces se negaba a darle un referido para un ginecólogo hasta que cumpliera los 16 años. Su nuevo médico le dio el referido inmediatamente, apuntó.
Por su parte, Quiñones y Rosado dijeron que su niña sufría de vómitos constantes hacía semanas y cada vez que acudían al grupo les decían algo distinto. En cada visita le atendía un médico distinto y aún no conocían pediatra de cabecera de la pequeña, alegaron.
Agregaron que, a su entender, con un plan privado hubiesen enviado a Josel inmediatamente a un especialista.
En Guayanilla, donde la mayor parte de la población tiene Reforma, la historia era otra. Todos los pacientes, a excepción de una que declinó identificarse, dijeron que estaban sumamente complacidos con el servicio de la Reforma y afirmaron que supera al sistema anterior.
También dijeron que no utilizaban mucho los servicios porque no se enfermaban con frecuencia.
Sin embargo, en este caso la mayoría acudía antes de la Reforma al mismo CDT, que entonces era el dispensario público.
Estos pacientes usaron expresiones cómo "bien bueno" y "excelente" para describir el plan y afirmaron que no habían enfrentado problemas obteniendo medicamentos o referidos, incluso en casos complejos como el tratamiento de enfisema pulmonar que recibió Romualdo Montalvo.
Según su hermana, Ruth Montalvo, Romualdo estuvo hospitalizado en una institución privada de Ponce y el plan cubrió todos los procedimientos.
"Él está súper complacido porque sino, ¿qué hubiésemos hecho con él? Tiene una condición catastrófica y no va a tener que pagar deducible en los medicamentos. Todo lo cubre", apuntó.
ASIMISMO DIJO que una amiga, Lydia Pérez, fue operada de corazón abierto bajo las mismas condiciones favorables.
Por su parte, Eneida Robles señaló que estaba en el CDT ese día para llevar a su bebé Waldi y a su sobrina de dos años, Odalys, a su pediatra de cabecera, con la que "nunca" ha tenido problemas. Añadió que el plan cubrió todo durante su embarazo y parto por cesárea, así como la ocasión en que tuvo que acudir a un ortopeda.
"A mí me ha funcionado muy bien. Lo que (la Reforma) no cubre son cosas sencillas y sólo una que otra. ¡A uno no se le puede dar todo gratis!", dijo contenta.
Antes de la Reforma, señaló, acudía al CDT donde "algunos médicos atendían bien, y otros no", el proceso de entrega de medicamentos "era más lento" y tardaba meses en conseguir un referido a un especialista.
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