Hoy hace siete años que floreció tu corola,
Hoy hace siete años que a la vera del camino
Se inclinó tu talle esbelto y tu traje cristalino.
¿Recuerdas quién fue el primero?
Te habló de bellos amores y de perfumadas rosas,
Te habló de cosas eternas con frases de lindo tul,
Te escondió de tus ensueños las espinas dolorosas,
Y engañada por sus ojos le diste tu amor azul.
Pasaron los días tenues y la perfumada rosa
En el ojal del mancebo orgullosa se paseó.
Amaba con gran ternura, no calentaba recelos,
Y por eso el hombre indigno de la incauta se burló.
A la vera del camino dejó la flor una tarde
Sin decirle ni una frase, sin demandarle perdón,
Lloró la triste su pena y sufrió su despedida
Albergando en su corola los recuerdos de su amor.
Una noche un viejo amigo quiso recoger la rosa
Y le ofreció muchas cosas en cambio de un nuevo amor.
La rosa se resistía a aceptar un nuevo amante,
El recuerdo de otros besos llenaba su corazón.
Insistió tanto el amigo que la flor cerró sus ojos
Y en los brazos de aquel hombre sus destinos entregó.
Confió en realizar su vida; en vivir en paz y en honra,
Y sin pensarlo dos veces su camino equivocó...
Cuando al pasar de los meses la flor vio que no quería
Al hombre que le jurara su amor puro en el altar,
Luchó a ciegas con su alma por enderezar su vida,
Por sacarla de las mallas que le extendía el azar.
Y otra vez flor del camino se halló llena de dolores
Viendo pasar ilusiones que el destino malogró,
Deshojada su corola por desgraciados amores
Y enterradas las espinas en su enfermo corazón.
1940
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