FLOR DEL CAMINO  
Este poema ha sugerido variadas reacciones de parte del grupo de amigos y amigas de la autora. Es interesante hacer notar que estos versos y Ojos Verdes escrito en 1943 forman parte del bloque de poemas denominado Del Amor y se refieren a ese gran primer amor, el de los dieciséis años.  

-No se a quien se refiere, me dice Emiliana. -Yo no lo veo autobiográfico. Yo estoy pensando que ella está acusando un problema social y un problema psicológico. Que una persona que se deje engañar dos veces , sufre lo que representa haber confiado, pero no creo que sea autobiográfico. ¿lo ves tú  autobiográfico?
Pensamos  que sí. -Por la fecha justamente, y porque después vino el próximo y con éste se casó. Y así continúa el diálogo.
-Pero en el 40 ella no se había divorciado todavía. A lo que le recuerdo que ya en el 39 ella está planteando la separación.
-Psicológicamente sí, reflexiona Emiliana,  -Psicológicamente ella se separó tan pronto empezó los estudios en el Poly.
Cito “cuando al pasar de los meses la flor vio que no quería,  al hombre que le jurara amor puro en el altar”

-Ah bueno, está bien. El problema mío es imposible de resolver porque yo no recuerdo amores antes que su primer esposo. Era un mundo tan pequeño. Puede haberlos habido y uno no sabe.

Laureana  interviene en el diálogo -Posiblemente Loida se refería a su matrimonio con un hombre que no la entendía, que no supo valorarla y que no llenó sus expectativas.

Mauro y Violeta coinciden con la idea de un fracaso previo -El poema “Flor del Camino” refleja un aspecto totalmente desconocido por el grupo de amigos que estudiamos con Loida. Aparentemente tuvo un amor juvenil con el cual sufrió una desilusión, luego un matrimonio que no le salió bien, si quizá inició sus estudios universitarios para salir de aquella situación, cosa que no podíamos imaginar pues su primer esposo, el padre de su primer niña, le ayudaba en sus gastos. Parece que él se resintió porque se vio en una situación algo inferior. Ella sufrió mucho por la situación y quizá incluye en el último verso de este poema las ilusiones que llegó a sentir en el Poly, las que pinta como un robo en el  poema “Robo”.