CINCO
CAPITULO CINCO
(Este capítulo ha sido publicado en Ceteris Paribus , Revista de Investigaciones Socio-económicas. Departamento de Economía. Recinto Universitario de Mayagüez, Vol.2, Nº1, Abril de 1992, pp.189-215)
La rectoría del Liceo Amunátegui es el eje institucional desde donde Hostos lleva a cabo su acción pedagógica y reformadora de la educación chilena por casi una década. Es por esto que, las Memorias que el rector rinde a su supervisor, el Ministro de Justicia e Instrucción Pública nos sirven como guía para el conocimiento de este período.
En este capítulo incluimos dos apéndices; el Apéndice Nº 1 es la carta del señor Julio Vicuña Cifuentes al Rector accidental del liceo Miguel Luis Amunátegui fechada el 28 de mayo de 1898.
El Apéndice Nº 2 es una colaboración del profesor del Liceo Miguel L. Amunátegui, Sr. Mario Cárdenas G. y consiste en un análisis del programa de geografía e historia de Eugenio María Hostos.
EUGENIO MARIA HOSTOS
RECTOR DEL LICEO MIGUEL LUIS AMUNATEGUI
1890-1898
ANTECEDENTES.
La fundación del Liceo Miguel Luis Amunátegui (1) responde estrictamente a la filosofía gubernamental con relación a la educación. "Es necesario desarrollar la instrucción pública en todos los órdenes del saber" había dicho Balmaceda en 1886. (Revista del Centenario :17). Durante su período se impulsó tanto la enseñanza profesional como la enseñanza secundaria: se fundaron varios liceos en Santiago y provincias, se encargaron gabinetes y laboratorios para dar carácter experimental a las ciencias básicas y naturales y por decreto del 10 de enero de 1889 se aprobó el Plan de Enseñanza Concéntrica impulsado por los pedagogos alemanes (2)
que fueron contratados para enseñar en el Instituto Pedagógico fundado el 29 de abril de 1889. Hasta entonces los cursos de enseñanza media y superior eran una actividad complementaria realizada por personas de diferentes profesiones que carecían por lo general de destrezas y conocimientos pedagógicos.(3)
También en 1889 se fundó el Instituto de Sordomudos el que en 1892 se ubica en una casa anexa a la que se asigna al Liceo Amunátegui en la misma fecha y al Instituto Pedagógico en 1893. (Del Campo 1892 :XXIV). Estos traslados de edificios corresponden también a la política del gobierno de mejorar las condiciones de las escuelas. "Tanto más ilustrado y progresista -liberal en fin- será un gobierno, mientras más liceos fiscales y escuelas construya" ( Villalobos 1974 :699). Todo este proyecto educacional fue trastocado a consecuencia de la revolucion del 91 ya que la mayoría de los profesores de oposición fueron exonerados una vez comenzada la lucha. La junta de gobierno se encargó de hacer lo propio con los profesores balmacedistas que los habían reemplazado. (Revista del Centenario :18).
EL LICEO AMUNATEGUI.
En sesión del Consejo de Instrucción Pública, el rector de la Universidad de Chile, señor José Joaquín Aguirre entregó a los consejeros una nómina con los antecedentes de las personas que proponía para formar la terna (4) para la provisión del rectorado del liceo. La lista consideraba a José María Bello, ex profesor de la Escuela Normal de Preceptores; Eugenio María Hostos, rector del Liceo de Chillán; Julio Pizarro, rector del Liceo de Ancud; Bernardino Quijada, rector del Liceo de Rancagua y Pedro Sánchez, médico cirujano. La terna quedó formada por Hostos, elegido para el primer lugar por ocho votos contra uno, que apareció en blanco (Anales, marzo 1890 :21), seguido por Quijada y Pizarro en el mismo orden.(5)
El 20 de marzo se expidió el decreto que nombraba a Hostos como rector.
Sobre el primer rector se expresa hace cincuenta años, con ocasión de celebrarse el aniversario del Liceo, el señor Victor Acevedo Lecaros, abogado y alumno fundador del Liceo al que ingresara cuando tenía sólo trece años de edad junto con cincuenta muchachos que componían el curso de primer año
"Fue él, don Eugenio María de Hostos, un distinguido maestro portorriqueño, que ha pasado a la historia como uno de los más altos valores de la enseñanza. Saben ustedes que Hostos a través de sus numerosas obras se ha convertido en uno de los paladines del ideal del panamericanismo. Mientras fue Rector, realizó labores de positivo valor; su carácter serio, pero de modales amables, le granjeó las simpatías, el cariño y el respeto de todos cuantos tuvimos el placer de ser sus discípulos" (Los 50 años..:12)
El nuevo establecimiento, comenzó a funcionar en marzo de 1890 con tres cursos de preparatorias y un primer año de humanidades con una matrícula de 108 estudiantes, número que en 1892 aumenta a 222, con tres cursos de preparatorias y tres de secundaria. Sin embargo el rector Hostos se queja en su memoria anual (6) del alto porcentaje de estudiantes matriculados que no llega a presentarse a exámenes,(7)
lo que no solo representa un gasto de dinero para el Estado sino que lo que es más grave "la pérdida de rumbo en los alumnos que se retiran a destiempo de la enseñanza, i la pérdida de confianza en quien los guía" (Hostos 1893 :128). El Rector propone "tomar medidas que retuvieran esa porción de fuerza social en los centros de su desarrollo hasta que el impulso recibido fuera suficiente, efectivo i eficaz" (ibid). Se hace necesario reglamentar para que la ley obligue por lo menos la permanencia en el liceo hasta terminar tercer año.
Sugiere
"1º Hacer obligatoria la enseñanza secundaria en su primer grado;
2º Dividirla en dos grados, de modo que cada tres años de aprendizaje provea de una suma efectiva de conocimientos i de un título;
3º Reglamentar la enseñanza técnica de modo que a las Escuelas de Artes y Oficios, de Minería práctica, de Agricultura, no puedan tener acceso sino los provistos del título que acredite la enseñanza de los tres primeros años de Humanidades en los Liceos; i
4º Fijar un número de años para poner a prueba un plan de estudios más meditado que los dos últimamente sucedidos uno a otro con inesperada violencia i dudosa utilidad."(ibid).
Más adelante en la misma Memoria, insiste
"El fin a que va encaminándose este Liceo, al empeñarse en retener hasta después del tercer año de Humanidades a sus alumnos todos, i al tratar de conseguir que las ideas, nociones i conocimientos que lleven les sean útiles en la vida, no es fin que puede realizar por si solo: esfuerzos cualesquiera son inútiles cuando no tienen el sostén de una enérjica opinión pública o una lei coercitiva." (op. cit. :129)
Otro problema que tiene este liceo en ese momento es la falta de textos adecuados al plan que se está implementando por lo que el éxito de los cursos descansa en el esfuerzo del profesor dejando a los estudiantes en un rol pasivo. Da como ejemplo la enseñanza de historia en la que a pesar de que hay textos muy buenos no proveen para una enseñanza activa de la asignatura (op. cit. :132)
El rector del liceo está a cargo además de su tarea administrativa, de las clases de Castellano e Historia y Geografía hasta 1896 en que "el Consejo de Instrucción pública tomó el acuerdo de reducir a diez y ocho horas de clases semanales, el máximun de las que podían hacer los empleados administrativos de los liceo" (Vicuña Cifuentes :154). Por este motivo Hostos renuncia a algunas horas de Castellano ofreciéndole a Vicuña las de los tres últimos años. Este autor conoció a Hostos en 1894.
"Era de estatura mediana. Su rostro, ligeramente moreno, estaba coronado por una frente espaciosa, a la que daba sombra una cabellera negra y poblada. Una barba oscura, ya algo encanecida, prolongaba su faz, y la mirada ausente de sus ojos hondos y pequeños comunicaba cierta vaguedad a su gesto" (ibid).
Luego de comenzar a dar clases en el Amunátegui, Vicuña recuerda haber estado en
"comunicación diaria con don Eugenio durante más de un año, y pude apreciar bien las cualidades que sobresalían en él. Desde luego, tenía un gran talento, un talento creador cuyas concepciones eran complicadas y obscurecidas a veces, por las asociaciones múltiples a que su imaginación le inducía. en sus pláticas había que concentrar la atención más de lo corriente para seguirle. Y estas pláticas de que hablo, no eran sino las charlas cotidianas, sin ambiciones docentes ni connatos doctrinarios, aunque docentes y doctrinarias resultaran, por estar siempre presentes en Hostos el maestro y el apóstol." (ibid).
Es verdad, continúa diciendo Vicuña, que las teorías pedagógicas de Hostos eran tan avanzadas, " que se prestan a veces a objeciones, por la concurrencia en ellas de ideas que se excluyen" (op.cit. :154). Años más tarde encontramos evidencia que incluye a Vicuña entre los opositores a los métodos pedagógicos de Hostos. (Ver Apendice Nº1).
El problema de falta de espacio continúa a los cinco años de fundado el liceo y se hace imposible recibir a todos los alumnos que postulan a ingresar a sus aulas (8) (
Hostos 1894:183) La matrícula ese año alcanza a 257 estudiantes, habiéndose rechazado cien niños. Pese a las dificultades, el rector se felicita de los logros obtenidos en los exámenes del año 1893 y en especial de haber preparado el estudiante que ocupó el primer puesto entre los aspirantes a las becas de la Escuela de Artes y Oficios.
Sin embargo los problemas que señala en la memoria anterior todavía no se han resuelto ya que todavía no se reforma la ley de 1879 para dividir la enseñanza media en dos grados ni se ha resuelto el asunto de los libros cuya falta de uniformidad es un obstáculo a uno de los objetivos de la reforma que es la uniformidad de la enseñanza (op.cit :189).
El rector dedica el resto de esta memoria a discutir el problema de los bajos sueldos de los profesores, el horario recargado para poder mejorar los salarios y la diferencia entre los sueldos de los profesores contratados y los nacionales. Antes de terminar su informe, el rector sugiere se cree un Inspección General de enseñanza secundaria, siguiendo el ejemplo de la República Argentina, para así liberar a la Universidad de la tarea de supervisión que hasta ahora tiene a cargo.
En el tomo dos de la Memoria de este año, vienen unos datos interesantes sobre la composición social del estudiantado, derivados de una tabla sobre la profesión de los padres de los alumnos en 1894. Veinticinco porciento de estos no tienen profesión, treinta y un porciento trabajan en la administración pública y privada y treintaidós porciento trabajan en la industria, agricultura, minería y comercio. Sólo siete porciento son profesionales liberales.(op.cit. :357). El liceo servía a una población de artesanos, y de hecho durante la administración de Hostos la biblioteca del plantel se abre por las tardes para servir al público general. Sobre las condiciones materiales del Liceo en este período se expresa Domingo Amunátegui Soler, Decano de la Facultad en 1893, al referirse a la necesidad de mejorar el local del edificio cuyo nombre era venerado por él y que estaba localizado en una pobre casa de adobes del barrio Yungay, sin ninguna de las comodidades indispensables en un establecimiento de educación.(9)
En 1895 ya el liceo cuenta con "nueve cursos completos de humanidades i preparatorias i dos cursos paralelos del primer año de humanidades, uno, i de la tercera sección preparatoria, el otro".(Hostos 1895a :254) (10)
Desde el 15 de abril el Liceo ya tiene una nuevo local y aunque todavía el número de estudiantes por sección es muy alto excepto en los tres últimos años de humanidades, el liceo cuenta con textos ad hoc aun cuando todavía no son suficientes. Continúa la deserción en segundo y tercero por lo que el rector insiste en la necesidad de crear dos rutas de estudios, una "hacia la vida real, hacia la industria", la otra "hacia la Universidad, hacia la política tradicional" El liceo favorece la decisión temprana de algunos estudiantes que movidos por razones económicas o vocacionales "quieren salir de las humanidades para irse a la humanidad" (op. cit. :259). Estos estudiantes han entrado a la Escuela Naval, a la Escuela de Artes y Oficios y a la Escuela práctica de minería.
En 1895 se presentan a exámenes finales los primeros tres egresados de sexto humanidades. Los otros tres estudiantes que componían la clase no se presentaron (M.J.e I.P.,1896, Tomo II :297) . Hostos dedica su Memoria a discutir el caso de uno de estos estudiantes "el alumno más estudioso que hasta ahora ha tenido el Liceo" (Hostos 1896 :11), quien ha sido reprobado en el examen de bachillerato.(11)
El rector atribuye este fracaso principalmente al estado psicológico del educando, sometido a una prueba de corte "inquisitorial" dada de noche, ante una comisión de desconocidos y subordinada a la suerte (op.cit. :84) Considera que esta prueba va en contra del espíritu de la reforma y lamenta que las autoridades de instrucción no hubieran asistido a las pruebas de fin de curso dadas en el liceo, donde hubieran podido percatarse de la calidad del trabajo realizado por estudiantes y docentes del Amunátegui.(12)
En 1896 la matrícula del liceo sobrepasa los 290 estudiantes, número excesivo ya que no se abrieron cursos paralelos. En la confianza de que se autorizaría abrir estos cursos al comenzar el período escolar de 1897, el rector aumentó la matrícula a 357 alumnos (13) pero al no concretarse dicha autorización el Liceo mantuvo ese año "clases de 50, 60 i hasta de 80 alumnos en la 2.ª i 3.ª Preparatoria i en el 1.º i 2.º años de Humanidades (Hostos 1897 :183); "en tales circunstancias, la enseñanza es antipedagógica e ineficaz" debido a la falta de cooperación y a las imposiciones del gobierno. En el escueto informe de septiembre de 1897 (14)
el Rector resume los datos de ambos años y sugiere que el Ministro tome la decisión de separar la Preparatoria del Liceo ya que
"si la escuela i el Liceo son dos órganos distintos de la enseñanza, i a cada uno de ellos corresponde una administración particular, conviene separarlas, aunque solo se tuviese en mente la mejor administración.
Tal vez el señor Ministro se digne ver que algo importa la indicación a que reduzco esta memoria, llamada por su misma brevedad a no ocuparse de asuntos menos importantes." (op. cit.184).
El estilo de estas dos últimas memorias refleja el estado de relaciones entre el Rector del Amunátegui y el Gobierno. En la sesión del 21 de marzo de 1898 el Consejo de Instrucción Pública da cuenta de
"dos expedientes de postulantes para optar al grado de bachiller en humanidades que han hecho sus estudios en los liceos Santiago y Miguel Luis Amunátegui, en los cuales espedientes los certificados no guardan conformidad con los nombres de las asignaturas que el plan concéntrico establece, no pudiéndose comprobar, con solo el tenor de dichos certificados, si los solicitantes tienen o no los requisitos prescritos para ser recibidos a las pruebas reglamentarias.
Habiéndose hecho notar que el rector del liceo Miguel Luis Amunátegui había incurrido a principios del año anterior en defectos semejantes en la redacción de los certificados de exámenes, se acordó que el señor Rector de la Universidad llame a su oficina al espresado funcionario con el objeto de que dé esplicaciones sobre el particular"(15)
(Boletín 1898 :31)
Sobre este asunto se había expresado Hostos en un remitido publicado en El Ferrocarril el 12 de agosto de 1897 en que el rector reacciona a la imputación que el Consejo le ha hecho de haberse expresado en forma irrespetuosa ante ese cuerpo. En la inserción publica la parte pertinente de su carta fechada el 19 de julio
"Señor Rector.-Honorable Consejo. En la tarde del día 21 de Abril último, al llegar al liceo de mi cargo, se me anunció al señor decano de la facultad de humanidades. Cuando él me hubo dicho que venía comisionado por el honorable Consejo de Instrucción Pública para visita de inspección, le facilité cuantos datos solicitó; le mostré por mi mismo los horarios, los libros y legajos de actas de exámenes,(16)
los volantes o boletos de exámenes de fin de año; mandé extenderle las copias que pidió de la nómina de profesores y del horario del liceo; le espliqué cuanto pedía esplicación; y viéndolo tan satisfecho, le insté a que repitiera su visita, y viera funcionar algunas clases." (op. cit.)
Al día siguiente después que se llevó a cabo la visita a las clases, el Decano, aparentemente satisfecho con los resultados de su visita, pidió al Rector que le expusiera por escrito sus ideas sobre innovaciones en materia de exámenes y programas, y se retiró dejando a éste y a su facultad muy complacidos con los resultados.
"Después de enormes esfuerzos, que habían tenido por resultado las más enormes injusticias, ya era tiempo de aquella recompensa.
Parecía imposible que, del informe que había de dar el Comisionado del honorable Consejo de Instrucción Pública, saliera nada que no fuera una satisfacción para el Rector de este liceo.
Así fué su estupefacción, al recibir a los 16 días, el acuerdo del Consejo en que el Rector de la Universidad me compelía a deshacer todo lo bien hecho aquí, durante siete años." (ibid)
Cita a continuación extractos de la carta con que el Decano de la Facultad de Humanidades había respondido, el 27 de abril, a un oficio suyo del 26 de abril. El Decano expresa algunos detalles del informe verbal que rindiera al Consejo luego de su visita de inspección refiriéndose al local, a la disciplina, a la calidad de los profesores tanto chilenos como extranjeros y
" y finalmente, que las incorrecciones que se habían notado en los espedientes de alumnos del liceo, no son tales incorrecciones, sino, más bien, diferencias de clasificación de ramos; y en algunos casos, errores de escribiente" (ibid).(17)
Se pregunta el rector cómo es posible que de tal informe pueda haber surgido un cargo tan "inverosímil" como
"no llevarse libros suscritos por los respectivos examinadores con las formalidades necesarias para poder servir de comprobantes a las pruebas rendidas...! Pero ¿como ha podido hacerse al honorable Consejo un cargo tan grave? Porque si tal irregularidad existe, por falta ha sido de supervigilancia; por falta de cumplimiento del inciso 14 del artículo 9.º de la lei de 1879 sobre enseñanza secundaria i superior "(ibid).(18)
Con fecha 23 de marzo de 1898 encontramos otro documento solicitando revisar las listas de exámenes del Liceo a fin de tomar nota de un error incurrido en el caso del joven Antonio Cárdenas Vargas. Desgraciadamente las hojas que anteceden y las inmediatamente siguientes han sido arrancadas del libro de actas por lo que no se pudo dar seguimiento a este caso.
En la sesión del 18 de abril de 1898 se publica el Decreto 625 aceptando "la renuncia que hace don Eujenio María Hostos de los cargos de rector i profesor de castellano del Liceo Miguel Luis Amunátegui." Firma -ERRAZURIZ-J.D.Amunátegui Rivera. (Boletín 1898 :54)
El periódico La Libertad Electoral dice el 28 de marzo que
"A fines de Diciembre del año próximo pasado, el rector del Liceo Miguel Luis Amunátegui propuso para el delicado cargo de inspector jeneral del establecimiento, a un connacional suyo sin antecedentes pedagógicos alguno. Esta propuesta como era natural, fue rechazada por el Ministerio lo que disgustó de tal modo al señor Hostos, que ocurrió personalmente al presidente de la república con la estraña pretensiónde que desautorizara al Ministro, amenazando en caso contrario, (escribir?) sobre la desorganización administrativa del gobierno del señor Errázuriz.
Desentendiéndose este alto funcionario del desacato de aquel empleado, se limitó a no dar lugar; i entonces el señor Hostos, alegando que no podía continuar en el puesto de rector después de los sucedido, solicitó al Presidente un consulado, petición que le fue también denegada, entre otros motivos, por la parte activa que en favor de cuba ha asumido el señor Hostos, lo que, en estos momentos, no le hace a propósito para desempeñar un cargo diplomático.
Desengañado el señor Hostos, i comprendiendo que no restaba a su decoro otro camino que la renuncia inmediata del puesto que desempeñaba, habló de ella al Presidente de la República solicitando por gracia pasajes para él i su familia con el objeto de regresar a su patria. Prometióle el señor Errázuriz acceder a su solicitud i retiróse aparentemente satisfecho el señor Hostos, como lo demuestra el hecho de haber enviado al día siguiente una nota al Ministro recabando el cumplimiento de la palabra presidencial. Con este motivo el señor Ministro de Instrucción remitió los pasajes al señor Hostos, quien, por haber postergado el día de su viaje, los envió an Febrero al Ministro para que se le renovara la fecha, lo cual se hizo, devolviéndolos de inmediato al interesado" (op.cit). (19)
Este artículo tiene por objeto aclarar los comentarios hechos en un suelto de crónica de La Lei en que se hacen cargos al Presidente de la República y al Ministro de Instrucción de haber dado pasajes al funcionario puertorriqueño "con el objeto de ir de paseo a su patria durante las vacaciones". El Decreto Nº1152 de Instrucción Pública fechado el 30 de mayo de 1898 indica que se pagará a la Compañia Sudamericana de Vapores "la suma de tres mil ciento treinta i dos pesos cincuenta centavos que se le adeuda por importe de los pasajes para el ex-rector del liceo Miguel Luis Amunátegui, don Eujenio María Hostos, i su familia, desde Valparaíso hasta la Guaira" (Documento Nº 3981, M.de J.e I.P.).
El artículo de La libertad Electoral termina polemizando sobre la actitud del gobierno sobre las irregularidades en las actas de exámenes (20)
del Liceo Amunátegui, ya que según La Lei, en las ocasiones en que el liceo ha sido visitado por el Delegado del Consejo de Instrucción Pública "se ha podido imponer esta alta corporación del excelente réjimen administrativo i técnico que allI impera", lo que La Libertad Electoral considera que no concuerda con las Actas del Consejo de Instrucción Pública.
En su biografía de Hostos, Esténger dice que Hostos "renuncia porque no puede luchar por la causa cubana" (1942 :106). Luego de once años de dedicación casi exclusiva a la educación, hostos ha vuelto a tomar la pluma publicando una serie de cartas sobre Cuba."Los enemigos de la libertad intrigan y protestan ~Un funcionario del gobierno de Chile, razonan, no debe intervenir en una guerra contra España~"(ibid).
Eugenio Carlos de Hostos dice que en 1898 Hostos "fue comisionado por el Ministerio de Instrucción Publica para estudiar en los Estados Unidos los Institutos de Psicología Experimental, sobre los que debería informar" (1939 : 20) Dice el autor que al partir (Hostos) recibió las mayores muestras de aprecio y consideración y que su puesto se llenó sólo seis meses después (ibid). El periódico La Ley de Santiago, en noticia del 13 de Abril de 1898, dice sin embargo, que el gobierno habría intrigado para "quitarle el rectorado del Liceo Amunátegui para tener un nuevo puesto que ofrecer a sus cófrades".
APENDICE Nº1
CARTA DEL SE-OR JULIO VICU-A CIFUENTES AL RECTOR ACCIDENTAL DEL LICEO MIGUEL LUIS AMUNATEGUI. FECHADA EL 28 DE MAYO DE 1898.
Señor rector,
El 16 de abril próximo pasado me hice cargo de las clases de Castellano del 1ero, 2º, y 3er años de humanidades en este establecimiento, y aunque una semana después tuve ocasión de informar a Ud. verbalmente del estado de los alumnos, por lo que respecta a sus conocimientos en esa asignatura, he estimado conveniente ahora, de acuerdo con la opinión de Ud., consignar brevemente en una nota el juicio que de ello he llegado a formarme, con especificación de las razones que lo corroboran.
Los dos programas oficiales que rigen la enseñanza del Castellano en el curso de humanidades, si bien no siempre de acuerdo en los detalles, lo están seguramente en el fondo, si se atiende á que ambos persiguen un mismo fin: el estudio práctico del idioma. Pero esto no quiere decir, por de contado, que haya sido la mente de sus autores desterrar en absoluto la enseñanza gramatical, pues - y éste es otro de los puntos en que concuerdan- ambos dividen de igual manera la materia de estudio en los seis años de humanidades, señalando como objeto de los tres primeros la Gramática, así como de los tres últimos la Retórica.
Abundando en estas ideas, quise desde luego, al hacerme cargo de las clases de Castellano, darme exacta cuenta de los conocimientos de los alumnos sobre el sistema gramatical de la lengua, y pude cerciorarme de que, sobre ser nulos en la mayoría de los casos, eran erróneos y opuestos á los programas en los restantes.Quise entonces buscar alguna compensación á esta deficiencia de estudios teóricos, y me encontré delante de un nuevo fracaso en los egercicios prácticos.
Voy á aclarar sucintamente estos puntos.
Desde luego, el estado de la enseñanza del Castellano en los tres años es igualmente negativo, hasta el punto que no hay otra diferencia, si alguna hay, entre los alumnos del primero y del tercer años, por ejemplo, que el mayor desarrollo intelectual que estos últimos han alcanzado por motivos naturales de la edad; lo que, si los coloca en mejor situación que á aquellos para recibir las lecciones de que carecen, les impone un triple esfuerzo para desprenderse de las erróneas teorías que se les ha inculcado.
Así, y aunque no conocen con mediana precisión las partes del discurso, ni saben distinguir el sujeto del atributo, ni menos diferenciar los complementos, dicen que la oración se divide en nueve partes, -las diez que reconoce la Academia, menos el participio;- que la proposición consta de tres miembros, sujeto, cópula y atributo ó predicado; y que los complementos son cuatro, directo, indirecto, ordinario y circunstancial. I esto, ciertamente, no es para admirar á nadie, pues igual ignorancia manifiestan por lo que respecta á la cuantía silábica de las palabras, á sus diferencias de acentuación, á su diverso valor analógico.
Y lo peor es que, como dije antes, esta ausencia de conocimientos teóricos no está compensada con la destreza práctica más elemental, como ser la corrección ortográfica, en que he podido observar verdaderas maravillas. (21)
Por doloroso que me sea, señor Rector, hacer estas declaraciones, la necesidad de deslindar responsabilidades futuras me obliga a ello, y en este sentido las recomiendo encarecidamente á la ilustrada consideración de Ud. Por otra parte, el señor Rector dispone de numerosos medios para cerciorarse de la veracidad de mis afirmaciones, y me atrevo a espresar que los egercitará en la medida que lo crea oportuno.
Dios guarde al señor Rector,
Julio Vicuña Cifuentes
Santiago, 20 de mayo de 1898.
Al Sr. Rector accidental
del Liceo Miguel Luis Amunátegui
Pareciera que el programa de castellano de Hostos, galardonado con el primer premio en el concurso llevado a cabo en 1892 (22)
necesitaba, para su implementación y comprensión de un tipo de maestro y de educando que en ese momento histórico no era el predominante en los liceos.
En la Introducción de los Proyectos de Programas de Educación Secundaria se lee
"Pero a la vez tememos que la adopción de este programa con carácter coercitivo dificulte la enseñanza y, sobre todo, el estudio del castellano en los liceos de la República (énfasis nuestro). A nuestro juicio, los profesores de instrucción secundaria deben empeñarse en enseñar no tanto la filosofía de la lengua cuanto la lengua misma, y es preferible que los alumnos aprendan el castellano a que aprendan gramática. El programa que venimos examinando es, por su carácter, profundamente ideológico, más propio de la enseñanza superior que de la enseñanza secundaria y requiere en su aplicación facultades de abstracción superiores al alcance medio de las inteligencias educandas"
APENDICE Nº2
LA REFORMA EDUCACIONAL Y LOS NUEVOS PROGRAMAS DE ESTUDIO
EL PROGRAMA DE GEOGRAFIA E HISTORIA DE EUGENIO MARÍA HOSTOS (23)
Una preocupación del Consejo de Instrucción Pública decía relación con la reforma educacional establecida el 10 de enero de 1889, que introducía el método concéntrico. Domingo Amunátegui, Director del Instituto Pedagógico en esos años, apunta que el llamado sistema concéntrico consistía en el aprendizaje simultáneo de las diversas ramas del saber en todos los años del curso de humanidades. Cada uno de los ramos debía enseñarse desde los primeros años hasta el último, en círculos concéntricos, que al principio son sólo nociones fundamentales, que van ensanchándose hasta llegar al desenvolvimiento completo de la materia. La concentración de los estudios se refería al enlazamiento que tienen entre sí las diferentes ciencias y que debe ligar a todas las asignaturas del curso de humanidades. Antes, las asignaturas se enseñaban como ramos distintos, aún cuando pertenecieran al mismo orden de conocimientos (Anales 1892 :CCCXI). Sobre los principios educacionales del nuevo plan, Pedro Aguirre Cerda (24)
sostuvo que eran:
" 1º hacer que toda enseñanza sea un estudio por parte del niño y que él mismo descubra las verdades que ha de aprender;
2º la enseñanza debe ser al principio concreta y después abstracta;
3º debe ser con un método inductivo, que es el que presenta los fenómenos con más claridad; y
4º el estudio debe ser concéntrico en los primeros años y sistemático en los últimos (Aguirre Cerda 1904 :73).
Para ponerla en marcha era indispensable redactar los programas de estudios que se aplicarían en los diferentes liceos nacionales. Después de un intento fallido, de encomendar la tarea a una comisión de decanos, José Joaquín Aguirre comunicó al Consejo el deseo del Ministerio de encargar el trabajo a un grupo de profesores. Letelier propuso abrir un certamen con precios en dinero a los mejores programas relativos a cada una de las asignaturas. Las bases del concurso, aprobadas en sesión del 27 de octubre, fijaron el 1º de enero de 1891 como plazo máximo para la presentación de los trabajos. La redacción debía considerar para el programa de historia y geografía: nociones de Historia Antigua, incluyendo India, China, Egipto, pueblo hebreo y oriental, Grecia y Roma, Historia de la Edad Media, Moderna, de América y de Chile contemporánea. Además, temas de geografía concurrente. Los programas, en general, fuera de enumerar los diversos puntos que había de comprender cada ramo, contendrían breves instrucciones a los profesores, referentes a la metodología. En esa época, para incorporarse al primer años de humanidades se requería saber leer y escribir y haber recibido lecciones rudimentarias de castellano, matemáticas y geografía. Esta preparación podía comprobarse con un certificado del profesor de la escuela o del jefe del establecimiento en el que hubiere hecho su aprendizaje. (25)
Por falta de fondos y a causa de la guerra civil que afectó el país en 1891, el concurso quedó postergado. Por fin, en septiembre de 1892, la comisión encargada del certamen e integrada por Diego Torres, Juan Nepomuceno Espejo, Domingo Amunátegui y Valentín Letelier, entregó su opinión al jurado acerca de cuales eran los trabajos más valiosos. El jurado, compuesto por Luis Rodríguez, Augusto Orrego Luco y Gabriel Rene Moreno, aceptaron el fallo. Uno de los trabajos premiados con 600 pesos y que llevaba la firma "A", incluía programas de castellano y de geografía e historia. Su verdadero autor era Hostos.
Es interesante reproducir el comentario que mereció ese trabajo a la comisión. Respecto al programa de geografía e historia, lo juzgó
"adaptable a la instrucción secundaria porque unía la geografía e historia, considerando como preponderante el estudio de la segunda. Revela un conocimiento positivo de las leyes y la ciencia de la historia; y por lo que especifica las materias, pone aún a profesores de deficiente preparación en camino de mejorar considerablemente la enseñanza de la historia." (Anales 1892 Tomo LXXXIII :CCVI)
La comisión propuso al Consejo la publicación de los programas, previo consentimiento del autor. (26)
También pidió que, por tratarse de una renovación tan radical de la enseñanza, no fueran impuestos al profesorado con caracter obligatorio, sino como guía general que se podía seguir en las tareas escolares. En Francia y Alemania se publicaron nuevos programas e incluso, en el Liceo de Santiago, se aplicaban los que su rector propuso en 1890 a una comisión del Consejo. Se resolvió pasar los programas al profesorado del Instituto Pedagógico para que los ampliara y corrigiera, armonizándolos y dándoles la extensión adecuada.
El programa de geografía e historia de Hostos, se distribuía a lo largo de seis años, de acuerdo al Plan de Estudios, con tres horas semanales (dos para geografía y una para historia en los tres primeros cursos, invirtiéndolas a partir de cuarto año).
El primer año, rotulado como "Geografía Patria", desarrollaba lo ya hecho en los tres años preparatorios, en geografía del hogar (doméstica y escolar), de la ciudad, de la provincia y de la nación. Hostos propuso como finalidad de este programa: "labrar enérgicamente en el cerebro y en el corazón del alumno la idea del porvenir nacional, de la gloria y el deber de concurrir a él y de la irresponsabilidad de no hacerlo". La historia concurrente de primer año se atendría al desarrollo de la geografía, sembrando de datos históricos el conocimiento geográfico que se fuera adquiriendo de cada una de las provincias que formaban la nación. Como metodología: relatar cuentos e historias, para diferenciar ambas y fijar por escrito las ideas con el propósito de llegar a una definición de historia. Concedía importancia a las crónicas y biografías, cuidando de mostrar en mapas elaborados por los propios alumnos, el lugar donde ocurrían los hechos.
Para segundo año en geografía universal: explicaciones sobre la forma del mundo y las secciones que lo componen: parte atmosférica, parte líquida y parte sólida; localización de razas y castas; un examen comparativo de la aptitud de cada continente para la civilización y del partido que le han sacado sus habitantes. En historia concurrente; biografías de Colón, Franklin, Fulton y Confucio, para "ilustrar la universalidad de los beneficios que el hombre bueno puede prestar". Estas materias servirían para resaltar el fin social de toda instrucción, fortalecer la fe del instruendo y formar hombres de conciencia.
El tercer año comprendía una parte de geografía científica (llamada hoy matemática en los programas de enseñanza media), con nociones de astronomía. Además temas de oceanografía, botánica, zoología, antropología y sociología. En historia concurrente: biografías de científicos y exploradores, para ilustrar la marcha de la civilización.
El programa prosigue en cuarto año, invirtiendo el número de horas, para darle preferencia a la historia. Incluye el estudio de la antehistoria, o historia anterior al descubrimiento y que no debía confundirse con la prehistoria. Partía con una exposición razonada de la población indígena, una clasificación de los grupos autóctonos, el choque de la conquista, los diferentes tipos de colonias, la independencia, para proseguir hasta 1889. La hora semanal de geografía estadística del continente permitía analizar los censos de población, comparar la población de la colonias españolas e inglesas y examinar el desarrollo de la producción industrial en los estados latinos entre cada censo.
Para quinto año, se utiliza un método retrospectivo, tratando la materia desde el presente hasta la antiguedad: la revolución del siglo XIX en Europa, la revolución francesa, la inglesa del siglo XVII, la Reforma, el Renacimiento, la Edad Media, Mahoma, el tránsito de Roma en la barbarie, Grecia, historia oriental, Fenicia, descubrimiento, colonización y civilización de Australia. Este programa incluía contenidos que hoy no se consideran en los estudios secundarios. En geografía histórica y estadística figuran materias de demografía europea.
Finalmente el programa de sexto año, (Hostos 1893 :20), titulado como "Ciencia de la Historia", considera el estudio de las ciencias auxiliares, periodificación y cronología de diferentes culturas, leyes históricas y enlace entre historia y sociología. En la hora semanal de geografía se estudia como evolucionó esta ciencia desde la época de los egipcios, fenicios, hebreos y jónicos, la redondez de la tierra, fijación de meridianos, hasta los conocimientos actuales de la ciencia geográfica.
Los profesores examinadores para Santiago de la asignatura, designados por el Consejo de Instrucción Pública (Anales 1893, Tomo LXXXVI :310), eran destacadas figuras de la cultura y política chilena. En historia de la Edad Media, Moderna y Contemporánea, de América y de Chile, están Julio Montebruno, Alejandro Fuenzalida Grandón y Arturo Alessandri.
En sesión de 17 de abril de 1893 se conoció un oficio en que se comunicaba al Consejo el decreto supremo aprobatorio del nuevo Plan de Estudios secundarios, que ampliaba el número de horas de la asignatura de historia y geografía a cuatro horas semanales en 5º y 6º año. El rector Aguirre propuso que se solicitase el concurso de los profesores del Instituto Pedagógico para que formularan los programas respectivos, como ya lo aconsejara la comisión que premió a Hostos. Pocos meses después, Domingo Amunátegui, director del Instituto Pedagógico, anunció que los programas estaban listos, pero que como se habían redactado aisladamente, convendría que una sola mano hiciera las modificacines necesarias para que formaran un todo, completo y homogéneo, antes de proceder a su publicación. El profesor de pedagogía, Enrique Schneider ofreció hacerlo.
Diego Barros Arana, rector de la Universidad de Chile, reconoció que los programas poseían un notable mérito de exposición y principios de metodología detallados con claridad y de sumo provecho para los profesores. El Consejo resolvió que Barros Arana, de acuerdo con Schneider, hiciera la revisión de los referidos programas para publicarlos. Por fin, el 20 de noviembre, el rector presentó al Consejo los primeros ejemplares impresos. (27)
La Corporación encargó a Barros Arana que los distribuyera a los establecimientos de instrucción pública.
En el prólogo del libro, Barros Arana recalcó que la reforma iniciada en 1889 era sólo de método; detalla luego las características del sistema llamado concéntrico y afirma que los nuevos programas, a diferencia de los anteriores, estan destinados para el uso de los profesores, a los cuales se les dan, junto con las materias que deben enseñar, algunas reglas metodológicas. (28)
Sobre el programa de historia y geografía, cuyos autores eran Luis Barros Borgoño, profesor de historia documental de Chile en el Instituto Pedagógico y Juan Steffen, profesor de geografía e historia en el mismo establecimiento, Barros Arana recomienda que se cuide el relacionar las nociones de historia con las de geografía, usando los mapas, y que en las lecciones de geografía se insista desde los primeros años en la enseñanza de los principios de geografía general y física. En la enseñanza particular de la historia, los profesores debían exponer los hechos ligados con el progreso de la civilización.
El programa elaborado por Barros Borgoño y Steffen es similar al de Hostos. Sólo se le efectuaron unas pequeñas modificaciones en el orden de las materias, pero respetando en gran medida la metodología aconsejada por Hostos, incluyéndose las narraciones biográficas de personajes, la utilización de mapas, la relación estrecha entre las dos asignaturas, además de la recomendación de acompañar la enseñanza con la lectura de libros elementales. (29)
Para aplicar este programa en los liceos, Barros Arana envió una circular a los rectores de los establecimientos de primera clase, recomendando a los profesores de historia la necesidad de dar mayor extención y solidez a la enseñanza en los últimos años de los cursos secundarios. Para el rector de la Universidad no era tolerable que un bachiller en humanidades no poseyera una noción completa y clara de la historia de nuestro continente y de la historia patria.
El Plan de Estudios de 1893 se aplicó hasta 1927 y desde sus inicios fue sometido a severas críticas, acusándolo de fomentar una tendencia enciclopédica, que buscaba más el dominio teórico de los distintos ramos que el desarrollo de la capacidad de aplicar los conocimientos en la vida práctica. Como algo positivo se rescataba el hecho que excluyera el aprendizaje memorístico y que procurara cultivar en el alumno el razonamiento propio (Salas, 1987 :264). Durante la vigencia de este Plan de Estudios se consideró al Liceo como la antesala de la Universidad, lugar donde se seleccionaba la élite que habría de dirigir el país. Pero el desarrollo de la enseñanza secundaria fue tan acelerado que en 1931 asistían a ella 35 mil alumnos e ingresaban a la Universidad sólo 1.300 estudiantes; ya no se justificaba que el Consejo ocupara gran parte de su tiempo en esa enseñanza. Durante el período de reforma universitaria (1927-1931) la educación secundaria fue separada de la tutela de la Facultad de Humanidades.
La reforma de la educación secundaria i niciada en 1927 tuvo el propósito de obtener una mayor adaptación de la enseñanza a las necesidades e intereses del alumno. Así, para independizarla de la tutela universitaria y evitar que siguiera orientada casi exclusivamente a las profesiones liberales, se creó una Dirección General independiente. A partir de ese momento se reconocía que la segunda enseñanza tiene finalidad propia. (Fin del trabajo del profesor Cárdenas)
LA GEOGRAFIA EVOLUTIVA DE HOSTOS
El 20 de junio de 1895, La Libertad Electoral publica bajo el título "La Jeografía Evolutiva de don Eujenio M. Hostos" la correspondencia intercambiada entre don Zacarías Salinas, profesor del Instituto Internacional y el rector del Liceo Amunátegui, con ocasión de la publicación "que aparece por cuadernos en la librería Miranda." Veamos algunos de los párrafos de la carta que Salinas escribe el 10 de junio, acusando recibo de la primera parte del programa.
"La idea, el método, el plan i disposición de las materias, el fondo instructivo i educador, todo es allí nuevo, atrayente i originalísimo, no sabiendo que admirar más si al pedagogo de la mejor escuela o al filósofo de sana i original doctrina." (Salinas 1895)
"La Jeografía Evolutiva tiene no sólo el indiscutible mérito científico, pedagójico-didáctico, sino el mucho mayor de ser el producto intrínseco del pensamiento propio, que crea, inventa i construye con fuerzas también propias, i no podrá, por consiguiente, confundirse jamás con el fruto velado de la asimilación de concepciones ajenas.
Es ya tiempo que el profesor chileno sepa distinguir entre el pensamiento orijinal i el simple repetidor, como también es tiempo de que piense con su cerebro y edifique con sus manos." (ibid)
Antes de terminar lamenta la mala calidad de las láminas "¡Lástima es que los grabados dejen tanto que desear!" Hostos contesta con fecha del 16 de junio, enviándole el segundo libro que según él "es una novedad en la gradación metódica de los conocimientos de su orden". Lamenta Hostos que "mi salud y mis pequeñuelos no me dejen salir de noche, pues ahora tendrían atractivos para mi las reuniones del Centro" (30)
ya que podría cooperar en "salvar a Chile de la vergüenza de no tener un solo ramo de esa enseñanza en su plan de estudios" (Hostos 1895b).
Cuando, en retrospectiva, Julio Vicuña recuerda a Hostos en relación con la Geografía Evolutiva (1939 :155), dice
"La llegada de Hostos a Chile, la segunda vez que estuvo entre nosotros, coincidió en cierto modo con la de los profesores alemanes contratados para actuar en el Instituto Pedagógico y en algunos de los Liceos. El influjo de la pedagogía alemana en nuestra enseñanza secundaria fue preponderante, con razón y como no podía menos de serlo; el vicio estuvo en que todo esfuerzo individual que no partiera de ella era tenido en poco, y aún dejado de la mano si había tenido algún éxito. Esto ocurrió con la Geografía Evolutiva de Hostos." (ibid).
Cita los comentarios de Salinas "uno de los valores más positivos de nuestra enseñanza normal" y continúa
"Los profesores alemanes, secundando la incomprensión de sus colegas chilenos, que echaron el libro a la chacota, contribuyeron a proscribirlo de las aulas como cosa ridícula y sin valor. Y los años han pasado y hoy son muy pocos en Chile los que saben que tal libro se ha escrito. Alguno habrá que no lo ignore, entre los profesores que profesan la asignatura a que el texto pertenece, y haría buena obra, si lo hubiere, en volver sobre él i estudiarlo desapasionadamente, para ver si conviene restaurar su uso, acrecentando tal vez las dos partes que aquí se publicaron, con las dos que quedaron inéditas. Tengo yo muy buenos recuerdos del interés que este libro despertaba en los alumnos, a despecho de las cuchufletas de los profesores que lo manejaban" (31)
(ibid).
NOTAS
1.Creado por el Decreto Nº 552 "Créase para la ciudad de Santiago un liceo de instrucción secundaria que funcionará en el barrio Yungay con el nombre de *Miguel Luis Amunátegui*. Tómese razón, comuníquese y publíquese.-BALMACEDA.-Luis Rodríguez Velasco.(Anales, marzo de 1890 :21) vuelva
2. También se trajeron profesores suecos para enseñar gimnasia y artes manuales y suizos para la enseñanza industrial y algunos establecimientos secundarios. (Labarca, 1939 :211, nota Nº21) vuelva
4. La Ley Orgánica de la Universidad de Chile (1879), artículo 35, establecía que los rectores de liceos serían designados de una terna propuesta por el rector de la Universidad, previamente sometida a la aceptación del Consejo de Instrucción Pública, organismo presidido por el Rector de la Universidad (Labarca, 1939 :205)..
5. La Libertad Electoral del 18 de marzo trae la noticia. vuelva
6. Las Memorias, informes anuales que rinden los rectores al Ministro de Justicia e Instrucción Pública, nos servirán de documento base para analizar la gestión de Hostos en este liceo.No hemos encontrado la Memoria de 1891, que correspondería al informe del Rector sobre su primer año de incumbencia. Tampoco hemos conseguido la publicación original de la Memoria correspondiente a 1890, en que Hostos estaría dando cuenta de su gestión en el Liceo de Chillán, pero encontramos reproducido en la Obras Completas, Tomo XII, Vol 1 Forjando el Porvenir Americano (:203-247) bajo el título "La Reforma de la Educación en Chile" el artículo que los compiladores han denominado Primera Memoria. (op.cit..nota al calce :306) En realidad esta memoria no es realmente el informe anual, según requerido por el Art. 79 de la Ley de Instrucción Pública, sino más bien un planteamiento pedagógico sobre las reformas que a juicio del autor eran necesarias para el buen funcionamiento académico del plantel del que acaba de hacerse cargo. La fecha de la memoria, 14 de mayo de 1889, es explicativa ya que Hostos asume su puesto en marzo de 1889 como lo informa él mismo en la emoria conocida como Segunda Memoria y que aparece en el Volúmen citado de las Obras Completas bajo el título "Los frutos del plan concéntrico" (op.cit :306-314). Este documento fechado en febrero de 1890 es en realidad el informe del rector del Liceo de Chillán sobre su gestión como administrador de dicho centro educacional durante el año escolar 1889. vuelva
7.66 de 108 en 1890, 100 de 149 en 1891 y 175 de 222 en 1892. (Hostos 1893 :127) vuelva
8. Las referencias a las Memorias citan la publicación original. Sin embargo las Memorias entregadas por Hostos en 1894 y 1895 son conocidas en Puerto Rico ya que aparecen publicadas en las Obras Completas Tomo XII,(:315-326 y 327-334).
9. Manuscrito preliminar al texto que aparece en este mismo capítulo en el "Apéndice Nº2. vuelva
10. Esta Memoria fechada en Santiago el 19 de mayo de 1895 es conocida en Puerto Rico. Aparece publicada en Obras Completas. vuelva
11. Primer grado académico otorgado por la Universidad a los estudiantes que han terminado los estudios secundarios; requisito de ingreso a la Universidad de Chile, Universidad Técnica del Estado y demás universidades reconocidas por el Estado hasta septiembre de 1966. vuelva
12. Su reclamo no tuvo éxito ya que el exámen de Bachillerato continuó siendo administrado por comisiones designadas por la Universidad, en el local de ésta y sobre contenidos decididos por sorteo, como podemos dar fe todos los que alguna vez sufrimos en carne propia los designios de una bolita sacada al azar. vuelva
13. 178 alumnos para la Preparatoria y 179 para las Humanidades (ibid). vuelva
14. Esta fecha explicaría la no existencia de una Memoria fechada en 1898, informando sobre las actividades de 1897. El número de seis memorias inéditas (E.C.de Hostos, Hostos,Hispano americanista :382) quedaría reducido a dos, la de 1892 (ver cita Nº15) y la de 1899, la debiera haber sido enviada desde el exterior, lo que dudamos.vuelva
15. Ennegrecido de la autora. vuelva
16. "1.º Un Libro de Exámenes que empieza en 1890, primer año del liceo; 2.º Cuatro legajos de actas de exámenes, que empiezan en 1893, año del reglamento de exámenes que estatuye a este respecto; 3.º Minutas de las actas orijinales como continuación del `Libro de Exámenes' ".(ibid). vuelva
17. En cursiva en el original, en esta cita y en la próxima. vuelva
18. Art. 9º Corresponde al Consejo de Instrucción Pública. Inciso 14. "Vigilar por el cumplimiento de todas las disposiciones sobre instrucción secundaria y superior, dirigiendo las comunicaciones y entablando las gestiones que creyere oportunas" (Ley publicada el 13 de enero de 1879 en Diario Oficial). vuelva
19. En carta fechada el 6 de febrero Hostos le escribe a su amigo Federico Hernández y Carvajal sobre este aplazamiento del viaje.(O.C. CArtas :189) En carta del 5 de marzo a Julio Bañados hace el comentario de que la idea de pedir "licencia con el sueldo de ley y el uso de los pasajes", ha sido la manera en que Guillermo Matta ha solucionado el problema de que él (Hostos) pueda salir del país, pero no en forma definitiva, ya que "no son los agravios sino la salud alterada de dos de los míos, lo que me obliga a buscar mejor clima" (op. cit :192).vuelva
20. Ver comentario al final de este capítulo. vuelva
23. El señor Mario Cárdenas Gueudinot, Profesor de Estado en Historia y Geografía, Magister en Historia con mención en Historia de Chile, profesor del Liceo Amunátegui, investigador ayudante en la Biblioteca Central de la Universidad de Chile y profesor de la Escuela de Periodismo de la Universidad Las Condes, ha redactado esta parte del trabajo. vuelva
24. Educador, Presidente de la República entre 1938 y 1941 (Frente Popular) vuelva
25. Decreto del 18 de noviembre de 1890, Firmado BALMACEDA -Rafael A. Casanova.(Anales 1890, tomo LXXVIII :247).vuelva
26. Fueron publicados en 1893 bajo el título de Proyectos de programas de Instrucción Secundaria, y contenía el programa del curso de matemáticas elementales, por Rubén Guevara; de castellano, geografía e historia, por Eujenio M. Hostos; de física, higiene, química, botánica, zoología, mineralogía y geología, todos por A. Meyer; y de dibujo, por Bernardo Kruessel. vuelva
27. Esta publicación aparece el mismo año en que se publicaron los proyectos premiados por la Comisión. En enero de 1894 se da cuenta en el Consejo del pago de la encuadernación de doscientos ejemplares y del valor total de la impresión que ascendió a 1,921.80 pesos. Uno de estos libros está en la Biblioteca Nacional. vuelva
28. Un análisis de los programas en Vargas, 1909. vuelva
29. En el programa se incluye algunas obras de consulta útiles para la mejor enseñanza de ambas asignaturas. Algunos profesores del Instituto siguieron otras. (Anales 1893, Tomo LXXXVI :355).vuelva
30. Entendemos que se refiere al Centro de profesores de instrucción secundaria inaugurado en 1894 con las intervenciones de Hostos y Salinas entre otros.vuelva
31. Todavía hoy la recomendación de Vicuña tiene vigencia. Con alguna modificaciones el programa seguiría teniendo actualidad. vuelva
OBRAS CITADAS
REVISTAS Y PERIODICOS:
Anales de la Universidad de Chile “Boletín de Instrucción Pública" Marzo de 1890 :20; Marzo de 1898 :31; Abril de 1898 :55
__ Anales de la Universidad de Chile Tomos LVI, LXXVII, LXXVIII, LXXXIII, LXXXVI.
___El Ferrocarril Sección Remitidos. "El consejo de Instrucción Pública y el Rector del Liceo M.L. Amunátegui",
jueves 12 de agosto de 1897
Los cincuenta años del Liceo Amunátegui Santiago de Chile. Noviembre de 1940.
Revista del Centenario Liceo Miguel Luis Amunátegui. Santiago de Chile, 1990.
LIBROS:
Aguirre Cerda, Pedro
1904 Estudio sobre instrucción secundaria Memoria de Prueba para optar al título de Profesor de Estado :73
Del Campo, Máximo
1892 "Introducción" a la Memoria de Justicia e Instrucción Pública pp. I-XXXII.
Estánger, Rafael
1942 Biografía para niños Editorial Alfa. La Habana, Cuba.
Hostos, Eugenio Carlos de, ed.
1951 Hostos Hispanoamericanista Colección de Ensayos acerca de Eugenio María de Hostos.Imp. Juan Bravo, Madrid :382
Hostos, Eugenio M.
1893 a."Memoria" presentada al Ministro de Instrucción Pública por el Rector del Liceo Miguel Luis Amunátegui con fecha 9 de mayo, en Memoria de Justicia e Instrucción Pública. Tomo I. pp. 125-133
1893 b."Programa de Geografía e Historia" en Proyectos de programas de educación secundaria. Imprenta
Cervantes. Santiago de Chile
1894 "Memoria" presentada al Ministro de Instrucción Pública por el Rector del Liceo Miguel Luis Amunátegui
con fecha 1ºde mayo, en Memoria de Justicia e Instrucción Pública. Tomo I. pp. 183-199 Tomo II. pp. 354-359.
1895a "Memoria" presentada al Ministro de Instrucción Pública por el Rector del Liceo Miguel Luis Amunátegui con
fecha 19 de mayo, en Memoria de Justicia e Instrucción Pública. Tomo I. pp. 253-261).
1895b "Carta al señor Zacarías Salinas"(16.6.95), en La Libertad Electoral 20 de junio de 1895.
1896 "Memoria" presentada al Ministro de Instrucción Pública por el Rector del Liceo Miguel Luis Amunátegui
con fecha 25 de abril, en Memoria de Justicia e Instrucción Pública. Tomo I. pp. 81-87, Tomo II. pp. 297-302).
1939 Obras Completas Tomo XII, Vol 1 Forjando el Porvenir Americano
Labarca, Amanda
1939 Historia de la enseñanza en Chile Univesidad de Chile. Santiago.
Salas, Emma
1987 El pensamiento de Darío Salas a través de algunos de sus escritos.Editorial Universitaria, Santiago.
Salinas, Zacarías
1895 "Carta al señor don Eujenio M. Hostos" junio 10 de 1895, en La Libertad Electoral 20 de junio de 1895.
Vargas, Moisés
1909 Bosquejo de la Instrucción Pública en Chile Obra dedicada a los señores delegados y adherentes al IV
Congreso Científico (1º Pan-Americano), 25 de diciembre de 1908. Santiago
Vicuña Cifuentes, Julio
1939 Prosas de otros días Prensas de la Universidad de Chile