historia
Boquerón, localizado al suroeste de Puerto Rico es uno de los muchos poblados de la costa occidental de la isla de Puerto Rico que se disputa el privilegio de haber sido el sitio del desembarco de los tripulantes de La Niña, en el Segundo Viaje de Colón entre el día18 y 19 de noviembre de 1493.
Carta de 1493
![]() De acuerdo al registro arqueológico de la zona, Boquerón habría sido poblado por grupos pre-cerámicos, bandas nómades de cazadores y recolectores. El historiador . Antonio Ramos (1985), hace referencia a las excavaciones de Rouse en 1952
Ramos descarta la existencia de poblamiento significativo en Cabo Rojo entre los años 300A.C. y 600 D.C. y postula la teoría de que la región estaba controlada por pescadores provenientes de Lajas
Valdés Pizzini (1983) describe los corrales de pesca
![]() No es hasta el S XVI que aparecen nuevas referencias a Boquerón; en este caso al sector de Las Salinas
Según Ramos “para la época del cuaje y recogido de la sal, se reunían en las salinas de Cabo Rojo grupos de más de 500 personas para trabajar...”(op.cit. :88) Son gente que viene de toda la isla según la solicitud de mayor vigilancia reseñada el 12 de junio de 1837, lo que significaría que todavía en esta época no se habría establecido una población estable en el sector. Mucho más adelante, en 1910, encontraremos 46 peones trabajando en las salinas y viviendo en la zona rural de Boquerón, cercana a las Salinas.
En el documento fechado el 3 de marzo de 1846, se hace referencia a la pesca y los pescadores
La quebrada de Boquerón era el límite natural al sur del poblado. Al cruzar el puente sobre la boquilla, como se le llama a la entrada del caño, se llegaba a la playa. Diomel recuerda
-Ese puente que cruzaba de ahí allá al otro lado, nosotros lo brincábamos y nos íbamos a jugar a ese puente. Y mire que está enterrado. Que hicieron con el puente ahí porque eso era una reliquia. Tantos y tantos y tantos años. Y toda la gente que vivía aquí se nos murieron, otros se fueron y eso es así.(DA,2000)
La playa de Boquerón, de aproximadamente 4,000 metros lineales de extensión y el palmar que la flanqueaba habían sido históricamente un atractivo natural para las familias de San Germán y Cabo Rojo. Todavía hay personas que recuerdan como cincuenta años atrás
-cuando venían la Semana Santa y todas esas cosas, se hacían “revoluses” y fiestas pa’ uno irse p’allá p’al caño...Los corrales que tenía la suegra mía, ahí ...y entonces pa’ pagar ese puente pa’ cruzar al otro lado. A pasear, a la playa, a bañarse, porque esos eran unos corrales que había lindísimos, eso era para la gente desvestirse ahí.. Y otra cosa que le voy a decir, mire, ahora es que las playas, se dice playa pero las playas eso era cuando estaban las matas de uva, las matas de icaco, la gente que venían adornaban y hacían eso así adornaban bien bonito con los bejucos, d’esas enredaderas y hacían las casetas ahí para cuando venían, ahí se desvestían.. Que no es como ahora, ahora vienen y se desnudan y se visten y enseñan cuanta cosa, pero ya eso se acabó m’ija. Entonces aquí visitaba mucha gente de San Germán. Eso se lo digo porque a la suegra mía la visitaba mucha gente de San Germán. (DA)
Más allá del palmar está ubicado el Bosque de Boquerón que
En este bosque se encuentra el Refugio de Vida Silvestre del Bosque Estatal de Boquerón, un área designada para la protección de la fauna silvestre, con uso restringido, compatible con la investigación, recreación activa (caza y pesca) y la educación. (Conversación con personal del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales.)
En esta reserva se encuentra el Caño Boquerón, o Laguna Boquerón o Laguna Rincón, habitat del ostión de mangle (Crassostrea rhizophorae). Las colonias de estos organismos se arraigan en las raíces del mangle colorado, zapatero o de chifle (Rhizophora mangle). (López Rivera et al 1999 :58)
El ostión, junto a otros moluscos, era uno de los principales ingredientes en la dieta de los pobladores originarios de Boriken. y es uno de los atractivos principales que Boquerón ofrece al turismo interno.
Como dato ilustrativo de la difusión del ostión entre laspoblaciones caribeñas incluimos la siguiente nota que nos facilitara el arqueólogo cubano Lic. Alfonso
Córdova Medina
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