Citando una carta de don Rodrigo de Triana, Marzo 22 de 1494 en poder del señor Martín Gaudier, de Mayagüez.
Placer. Banco de arena o piedra en el fondo del mar, llano y de bastante extensión.//2. Arenal donde la corriente de las aguas depositó partículas de oro.//3.Pesquería de perlas en las costas de América. (Diccionario de la Lengua Española XIX edición, Madrid 1970) Dentro del contexto de esta cita, aplicaría la primera acepción. Cita suplida.
En documentos de 1822 se hacía referencia a la venta o arrendamiento de los corrales de pesca en las aguas de Cabo Rojo y a la formación del expediente para el remate de los corrales de pesca de Cabo Rojo con el propósito de allegar fondos para el municipio.(Ramos y Acosta:68, 69). El hecho de que en 1846 los hacendados se quejen al gobierno demostraría que el proyecto de privatización o arrendamiento no había tenido éxito.
“El término
mangle se utiliza para designar un grupo de especies de árboles o arbustos pertenecientes a diferentes familias y géneros, que poseen una serie de adaptaciones que les permiten colonizar terrenos anegados y sujetos a intrusiones de agua salada ”(Cintrón 1981, citado en DRNA 1987 :1). Cita suplida.
En Puerto Rico encontramos cuatro de las diez (10) especies de mangle identificadas en la Costa Atlántica del Nuevo Mundo. Estas son: mangle rojo (Rhizophora mangle), mangle negro (Avicennia germinans), mangle blanco (Laguncularia racemosa) y mangle botón (Conocarpus erectus). (DRN 1990 :1).Cita suplida.

“Lo que para nuestros indios era un paisaje común y frecuente, llenaba de asombro a los recién llegados españoles. Comentaba Fernández Oviedo y Valdés hace 125 años: ‘Mangle es un árbol de los mejores que en estas partes hay y es común en estas islas y tierra firme... Estos árboles se crían en las ciénagas y en las costas de la mar y de los ríos y aguas saladas y en los esteros y arroyos que salen a la mar y cerca de ella. Son muy extraños y admirables árboles a la vista porque de la forma suya no se saben otros que les parezcan en lo que aquí se dirá. Su hoja es algo mayor que la de perales grandes pero más gruesa y algo más prolongada; hácense innumerables puntos y muchas de las ramas se tornan a convertir en raíces. Porque no obstante que tienen muchas para arriba con sus hojas y que no declinan para abajo y están altas y distintas unas de otras ( como todos los árboles están) de esas mismas ramas proceden otras muchas gruesas y delgadas y sin hojas, que derechamente declinan y van al agua, pendientes desde lo alto o mitad del árbol y bajan hasta la tierra, penetrando el agua y llegadas al suelo se encepan en la tierra o arena y tornan a prender y echar otras ramas y están tan fijas como el mismo pie principal del árbol; de forma que parece (y es así) que tienen muchos pies y todos asidos unos de otros. Y en la verdad, es cosa mucho de ver estos árboles así por ser nueva y apartada su forma y aspecto de todos los otros árboles, porque cada cual de ellos tiene casi tantos pies como ramas.”(DRN 1978 :1-2) Cita suplida.



