Boquerón, el poblado del ostión
Resumen
El poblado de Boquerón, en el Municipio de Cabo Rojo al suroeste de Puerto Rico ha sido históricamente un centro de convergencia del turismo local atraído por los 4000 metros de playa bordeada de palmas y el sabor de mariscos y pescado propios de la región. El bosque de mangle y la laguna de Boquerón, son refugio de aves silvestres y habitat propicio para la reproducción del ostión. Generaciones de sacadores de ostiones han mantenido sus familias comercializando el molusco. Las mesas de ostiones alineadas a lo largo de la calle principal que corre paralela al mar son parte integral del paisaje local. En la época de vacaciones, en fines de semana largos, para las fiestas patronales y los Festivales del Ostión organizados por los comerciantes del poblado, una masa compacta de visitantes invadía el lugar probando los ostiones, las frituras y otras golosinas. Además había mesas de artesanía y tarimas con grupos musicales que animaban la fiesta que duraba hasta altas horas de la noche. Estos festivales han sido sustituidos por festivales organizados por las compañías distribuidoras de licor, donde las mesitas de ostiones y los kioskos de frituras son totalmente periféricos como actividad económica. Aún así el turismo de fin de semana sigue siendo vital para la economía del poblado.
Todo este esquema se ve amenazado por la presencia invasiva de un complejo turístico y de una marina que a pesar de reglamentos protectores del medio ambiente y en contra de la protesta de residentes y ambientalistas, fragmenta el ecosistema y destruye el habitat natural que sirve de punto de origen a todo un modo de vida. Nuevos habitantes, transeúntes o sedentarios, con estilos de vida foráneos irán ocupando los espacios sociales de pobladores y visitantes tradicionales. Este trabajo se propone documentar este proceso de cambio
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