Prof. Mario R. Cancel,Catedrático Asociado de Historia | Portada
Gnósticos
El Evangelio de Judas de Códices Tchacos (C. 220 d. C.)
Jesús enseña cosmogonía a Judas: el Espíritu y el Autogenerado
Jesús dijo: “[Ven], que puedo enseñarte [secretos] que nadie [ha] visto. Porque existe un reino grandioso e ilimitado, cuya extensión no ha sido vista por generación alguna de ángeles, [en el cual] hay [un] grandioso e invisible [Espíritu],
nunca visto por los ojos de ángel alguno,
nunca abarcado por la percepción del corazón,
y nunca llamado con nombre alguno.”
“Y una nube de luz apareció. El dijo: `Sea creado un ángel y sírvame de ayudante'.
“Un gran ángel, el divino y luminoso Autogenerado, salió de la nube. Por su designio, otros cuatro ángeles fueron creados en otra nube, y fueron los ayudantes del angélico autogenerado. El Autogenerado dijo: [48] `Que [...] sea [...]', y fue creado [...]. Y él [creó] la primera luminaria para reinar sobre ella. Dijo: `Haya ángeles para servir [la]', y fueron creados en cantidades innumerables. Dijo: `[Sea] creado un eón luminoso', y fue creado. Creó la segunda luminaria [para] reinar sobre ella, junto con cantidades innumerables de ángeles para que prestaran sus servicios. Así es como él creó al resto de los eones iluminados. Hizo que reinaran sobre ellos y creó para ellos una cantidad incontable de ángeles para que les prestaran ayuda.
Adamas y las luminarias
“Adamas estaba en la primera nube luminosa que ningún ángel había visto entre todos los llamados `Dios'. Él [49] [...] que [...] la imagen [...] y a semejanza de [este] ángel. El hizo aparecer la [generación] incorruptible de Set [...] los doce [...] los veinticuatro [...]. Hizo aparecer setenta y dos luminarias en la generación incorruptible, de acuerdo con la voluntad del Espíritu. Las setenta y dos luminarias hicieron aparecer trescientas sesenta luminarias en la generación incorruptible, de acuerdo con la voluntad del Espíritu de que su número fuera de cinco por cada una.
Los doce eones de las doce luminarias constituyen su padre, con seis cielos por cada eón, de manera que hay setenta y dos cielos para las setenta y dos luminarias, y por cada [50] [de ellos cinco] firmamentos, [para un total de] trescientos sesenta [firmamentos ...]. Se les dio autoridad y una [gran] hueste de [innumerables] ángeles, para gloria y adoración, [y tras eso también] espíritus vírgenes, para gloria y [adoración] de todos los eones y los cielos y sus firmamentos.
El cosmos, el caos y el mundo inferior
“Esa multitud de inmortales es llamada cosmos -es decir, perdición- por el Padre y las setenta y dos luminarias que acompañan al Autogenerado y sus setenta y dos eones. En él108 apareció el primer humano con sus poderes incorruptibles. Y el eón que apareció con su generación, el eón en quien están la nube de conocimiento y el ángel, se llama [51] El. [...] eón [...] después de eso [...] dijo: `Sean creados doce ángeles [para] reinar sobre el caos y el [mundo inferior].' Y he aquí que de la nube apareció un ángel en cuyo rostro resplandecían llamaradas y cuyo semblante estaba manchado de sangre. Su nombre era Nebro, que quiere decir “rebelde”;” otros lo llaman Yaldabaot.” Otro ángel, Sacias, vino también de la nube. Creó entonces Nebro seis ángeles -y también Sacias- como ayudantes, y éstos crearon doce ángeles en los cielos, y cada uno de ellos recibió una parte en los cielos.
Los señores y los ángeles
“Los doce señores hablaron con los doce ángeles: `Que cada uno de vosotros [52] [...] y que ellos [...] estirpe [-falta una línea-] ángeles:
El primero es [Se]t, que es llamado Cristo.”
El [segundo] es Harmatot, que es [...].
El |tercero] es Galila.
El cuarto es Yobel.
El quinto [es] Adonaios.
Estos son los cinco que gobernaron el mundo inferior, y antes de nada el caos.
La creación de la Humanidad
“Entonces Sacias dijo a sus ángeles: `Creemos un ser humano a imagen y semejanza.” Dieron forma a Adán y a su mujer Eva, que en la nube se llama Zoé. Porque todas las generaciones buscan al hombre con este nombre, y todas llaman a la mujer con estos nombres. Ahora, Sacias no [53] or[denó ...] excepto [...] las generaciones] este [...]. Y el [señor] dijo a Adán: `Vivirás mucho tiempo, con tu descendencia'.”
Judas pregunta por el destino de Adán y de la Humanidad.
Dijo Judas a Jesús: “¿[Cuánto] tiempo puede vivir el ser humano?”.
Jesús dijo: “¿Por qué te sorprendes de eso, de que Adán, con su descendencia, viviera toda su vida en el lugar que se le dio como reino, en larga vida con su señor?”.
Dijo Judas a Jesús: “¿Muere el espíritu humano?”. Dijo Jesús: “Por eso es por lo que Dios ordenó a Miguel entregar a los hombres sus espíritus en préstamo, de manera que pudieran rendir culto, pero el gran Uno ordenó a Gabriel dar a la gran estirpe espíritus que no estuvieran sujetos a señor alguno, es decir: el espíritu y el alma. En consecuencia, el [resto] de las almas [54] [-falta una línea-]”.
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