|
Prof. Mario R. Cancel,Catedrático Asociado de Historia | Portada
Descubrimiento
Carta de Cristóbal Colón a los Reyes Católicos de España describiendo las tierras exploradas para la corona (Fragmento), 1493.
La Española es maravilla; las sierras y las montañas, y las vegas y las campiñas, y las tierras tan hermosas y gruesas para plantar y sembrar, para criar ganados de todas suertes, para edificios de villas y lugares. Los puertos de la mar, aquí no habría creencia sin vista, y de los ríos muchos y grandes y buenas aguas; los más de los cuales traen oro. En los árboles y frutos y yerbas hay grandes diferencias de aquéllas de la Juana (Cuba): en ésta hay muchas especies, y grandes minas de oro y de otros metales.
La gente de esta Isla y de todas las otras que he hallado y tenido noticia, andan todos desnudos, hombres y mujeres, así como sus madres los paren, aunque algunas mujeres se cubrían un solo lugar con una hoja de yerba o una cosa de algodón que para ello hacen. Ellos no tienen hierro ni acero ni armas ni son para ello; no porque no sean gente bien dispuesta y de hermosa estatura, salvo que son muy temerosos a maravilla... ellos son tanto sin engaño y tan liberales de lo que tienen, que no lo creería sino el que lo viese. Ellos de cosa que tengan, pidiéndosela, jamás dicen que no, antes, convidan la persona con ello y muestran tanto amor que darían los corazones, y cualquier cosa de valor, cualquiera de poco precio, luego por cualquiera cosita de cualquiera manera que sea que se les dé, por ello son contentos.
Yo defendí que no se les diesen cosas tan viles como pedazos de escudillas rotas y pedazos de vidrio roto y cabos de agujetas; aunque cuando ellos esto podían llevar les parecía tener la mejor joya del mundo; que se acertó tener un marinero, por una agujeta, de oro peso de dos castellanos y medio; y otros, de otras cosas, que muy menos valían, mucho más. Ya por blancas nuevas daban por ellas todo cuanto tenían, aunque fuesen dos ni tres castellanos de oro, o una arroba o dos de algodón hilado. Hasta los pedazos de los arcos rotos de las pipas tomaban, y daban lo que tenían como bestias; así que me pareció mal, y yo lo defendí. Y daba yo graciosas mil cosas buenas que yo llevaba porque tomen amor; y después de esto se harán cristianos, que se inclinan al amor y servicio de sus altezas y de toda la nación castellana; y procuran juntar y darnos las cosas que tienen en abundancia que nos son necesarias... Y esto no procede porque sean ignorantes, salvo que muy sutil ingenio, y hombres que navegan todos aquellos mares, que es maravilla la buena cuenta que ellos dan de todo, salvo, porque nunca vieron gente vestida, ni semejantes navíos.
(…)
Ellos tienen en todas las islas muchas canoas, a manera de fustas de remo: de ellas mayores, de ellas menores, y algunas y muchas son mayores que una fusta de dieciocho bancos: no son tan anchas, porque son de un solo madero... y con estas navegan todas aquellas islas, que son innumerables y traen sus mercaderías. Algunas de estas canoas he visto con setenta y ochenta hombres en ella, y cada uno con su remo.
En todas estas islas no vi mucha diversidad de la hechura de la gente, ni en las costumbres, ni en la lengua, salvo que todos se entienden, que es cosa muy singular; para lo que espero qué determinarán sus altezas para la conversión de ellos de nuestra santa fe, a la cual son muy dispuestos.
(…)
En conclusión... que pueden ver sus altezas que yo les daré oro cuanto hubieren menester, con muy poquita ayuda que sus altezas me darán: ahora especias y algodón cuanto sus altezas mandaren cargar... y esclavos cuantos mandaren cargar y serán de los idólatras...
Así que pues nuestro Redentor dio esta victoria a nuestros Ilustrísimos rey y reina y a sus reinos famosos de tan alta cosa, adonde toda la cristiandad debe tomar alegría y hacer grandes fiestas, y dar gracias solemnes a la Santa Trinidad, con muchas oraciones por el tanto ensalzamiento que habrán, en tornándose nuestros pueblos a nuestra Santa Fe, y después por los bienes temporales que no solamente a España, más a todos los cristianos tendrán aquí refrigerio y ganancia.
|