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La lectura del documento que sigue es un buen ejercicio para el análisis crítico. Pregúntese:
1. quién fue el emisor del discurso
2. quién fue el receptor
3. qué dice el texto
4. qué sugiere el texto detrás del discurso
5. en qué contexto se escribió
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Prof. Mario R. Cancel,Catedrático Asociado de Historia | Portada
Documentos
Docmto. 1 Certificado médico de Segundo Ruiz Belvis
Esta reproducción del certificado médico firmado por E.C. Menckel en Valparaíso, Chile en mayo de 1868, la debo a las bondades de Héctor R. Feliciano Ramos, quien la conservaba en su archivo particular en San Germán. Cuando comparé el manuscrito con la transcripción de Ada Suárez Díaz, consideré meritorio y pertinente transcribirlo nuevamente. La fenecida investigadora había hecho algunos arreglos ortográficos al original en su publicación de 1980.
La que antecede es una transcripción fiel y exacta del manuscrito a que se hace alusión. El texto presenta los problemas tradicionales de acentuación en documentos de ese período. Debe señalarse, sin embargo, como un hecho curioso, la presencia de defectos italianizantes en la construcción de ciertas palabras. Ejemplo de ello es la duplicación de la "s" en "possible" y "necessario." También es probable que estas construcciones representen alguna influencia del inglés en el lenguaje del redactor.
Lo cierto es que el apellido Menckel no parece italiano sino más bien alemán. En el mejor de los casos, está más cerca del inglés que del italiano. El patrón de la presencia del inglés se repite en términos científicos como "urina", "urethra" y "phlegmonosa" particularmente en la "h" intercalada o la "ph" para sustituir la "f". Por último debe anotarse la ausencia de sellos que oficialicen o autentiquen el documento y el descuido general con que fue preparado.
“El Doctor en medicina, que suscribe, certifica, que ha asistido profesionalmente al finado Sr. Don Segundo Ruiz Belvis desde la llegada de dicho caballero en Chile hasta su muerte. El Señor Ruiz habia sufrido tiempo atras de una estrechez considerable de la urethra y un dia o dos antes de partir de Puerto Rico habia sido necessario introducirle cathroder para dar salida á la urina. Desde entonces y particularmente en su viaje de Panamá acá había sufrido horriblemente y pasado casi todo el tiempo en camarote y en cama. En el Callao habia tratado de trasladarse á tierra, peró por la debilidad suma en que se encontraba, y por haber recibido alli algunas medicinas que le aliviaban un poco, prefirió seguir su viaje.
Llegó aquí el enfermo con los testiculos y el perineo sumamente hinchados. Se habia formado infiltracion de urina y en su consecuencia inflamacion phlegmonosa. La gangrena, que pronto entró, no pudo ser vencida ni por incisiones largas y profundas varias veces repetidas.
Murió el Señor Ruiz y se murió indirtamente á causa de su estrechez de la urethra y directamente á causa de gangrena producida por inflamación phlegmonosa del perineo.
En la última y mayor parte del tratamiento fui asistido por los consejos habiles y oportunos del Señor Doctor Don Augustin Coignard.
Al mismo tiempo certifico, sin que se me haya pedido eso, que el dueño hotel Audery el Señor Don Julio Lanboy ha hecho cuidar al enfermo con todo esmero possible y personalmente se había encargado dicho señor de curaciones que, por lo lo fétido que eran las heridas, ni los mismos sirvientes querian hacer.
E C MencKel
Valparaiso y 31 de mayo 1868”
Transcripción: Mario R. Cancel (R.U.M.-U.P.R.)
Docmto. 2 Extractos de la carta de Salvador Brau a Lola (1º - Dic. - 1889)
El documento que sigue refleja en gran medida la actitud de una de las voces más significativas de la situación por la que la generación autonomista a la altura de 1880. En la trascripción se ha conservado la redacción del original. Las lecturas de los documentos varían de acuerdo con la postura del lector, con la situación del mismo y con lo que el lector busca en el documento. En cierto modo, el pasado, la imagen que el ser humano se hace del mismo, está determinado por el presente. Estudie con detenimiento el documento y haga sus propias conclusiones al respecto.
El texto comienza agradeciendo el pésame de Lola.
“Recibi su libro y le dedique dos lineas en El Clamor. Como ha crecido la calandria de Mis Cantares! Adelante Lola, siga adelante, llevando el nombre y el espiritu de nuestra tierra Borinqueña a regiones mas amplias que estas, cada dia mas empequeñecidas por sus hombres. Sus hombres! Quienes quedan? Celis paralitico agoniza en la Ceiba; Francisco Mariano Quiñones es una ruina venerable; Carbonell, mudo; Marín, gastado. . . Eso queda de los que fueron, y los que se levantan no saben lo que es el altruismo, ni creen en los ideales antiguos, no esperan nada de los procedimientos viejos y piensan en si y se ocupan de deslumbrar a las masas con campanudos efectos de locuacidad, sin enseñar nada. Si, enseñan a hacer politica al estilo de la metropoli, cada cual para si y nada para el porvenir social de nuestra tierra.
Le remito mi discurso del Culebrinas. Tuve el gusto de ser entendido alli, en el sitio, por una muchedumbre de mas de tres mil almas, hice un esfuerzo y fui, no me peso, hay vida en la masa, pero oiga U. los caudillos! Parece hicieron lo posible por estorbarlo; a ultima hora Zeno Gandia actuando de Mefistofeles, hizo del santurion del Padre Nazario un nuevo Fausto, inventando la teoria astronomica de que Colon fondeo a occidente. . . de Guayanilla.
Y yo me reía, porque lo que yo comentaba no era a Colon, sino la labor social de cuatro centurias que abarca desde la india concubina del español y del bozal, arrebatado rapazmente a sus arenales patrios, hasta el extranjero que nos trajo capital, vigor fisico, ideales mas amplios, tintes de seriedad, relaciones cultas, libros, pasto intelectual para nutrirnos y ayudarnos a ser lo que somos.
Aqui Lola no salimos del ojalaterismo que condena la conquista, sin ver que somos su producto; que confunde raza, creencias, idioma y costumbres con la rapiña burocrática que nos tocara aun por nietos de los Agueybanases y Aymamones; que maldice a España y ofrece la ultima gota para castigar a los rifleños y hace a compas de La Borinqueña y sin estudiar la conducta seria del pueblo cubano, que han probado su valor en el campo de batalla y hoy prueba lo humano de su sentir y la alteza de su juicio en la conducta mesurada, digna, educadora y pensadora de sus prohombres.
Hace dos años, al traer el Directorio a esta capital nos propusimos Blanco y yo hacer politica seria, estudiando la marcha de nuestros correligionarios de esa. No nos entendieron. Ponce, convertida en una nueva ciudad oxihidrogenada, entorpecio todo y Blanco cansado y yo desilusionado hemos concluido por dejar que lo destruya todo el histerismo y la avaricia. Que sobervendra? No lo se; quisiera salir de aqui. Me ahogo en tanta miseria.”
Casa Museo Aurelio Tió. Fondo: Familia Tió Rodríguez. Serie: Lola Rodríguez de Tió. Subserie: Correspondencia. Tomo 28 - 1894 Núm. 63
Transcripción: Juan González Mendoza (U.I.A. San Germán)
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