Cómo preparar y
presentar un seminario
José A. Mari Mutt
Departamento de
Biología, Universidad de Puerto Rico
Mayagüez, Puerto Rico
Jmari@uprm.edu
Very few people have a natural talent for
delivering outstanding presentations, but foresight, hard work, and
practice can carry most of us into the very good level of presentation
skills. --SIU web site
La mayoría del
estudiantado se alegraría si el curso de seminario se eliminase
del currículo, ya que no son muchos los estudiantes que anhelan
pararse ante un público (que incluye al profesor) para hacer una
o más presentaciones sobre temas que no dominan a la
perfección. Ante tal posibilidad es normal que se produzca el
consabido temor, la ansiedad y el nerviosismo.
Sin embargo, el seminario es uno
de los cursos más amenos que tomarás en la universidad.
Cada presentación trata sobre algo distinto y se aprende mucho
sobre diversos temas. El clima es más relajado e informal que en
los otros cursos y hay más camaradería entre los
estudiantes, y entre estos y el profesor. Además, como
este curso no tiene exámenes, el estudiante recibe el beneficio
de la duda cuando se otorga la calificación. Si te preparas para
hacer un trabajo excelente seguramente obtendrás una buena nota.
El propósito principal del
curso de seminario es practicar el proceso de conseguir, leer, analizar
e integrar información para comunicarla por medio de una charla
clara, amena e interesante. Este curso te ayudará a desarrollar
tres destrezas muy importantes para todo profesional: conseguir
información detallada sobre un tema, seleccionar y organizar la
información más importante y usar el tiempo eficazmente.
El seminario también te enseñará a preparar una
presentación efectiva, vestir adecuadamente para causar una
buena impresión, usar técnicas exitosas para ofrecer una
charla efectiva, desempeñarte adecuadamente ante una audiencia y
comportarte correctamente como parte del público. Si todo lo
anterior te causa estrés, relájate, porque ningún
profesor espera que en una o dos oportunidades presentes una charla
impecable; toma mucho más tiempo acostumbrarse a hablar ante un
público y desarrollar un estilo efectivo.
Cómo
prepararse adecuadamente
Muchos estudiantes creen que
preparar el seminario es una tarea sencilla que pueden comenzar y
terminar en pocos días. Este es el mayor error que puedes
cometer. Si dejas la preparación para último momento
entrarás en pánico cuando te des cuenta de la magnitud de
la tarea y tus dos alternativas serán darte de baja de la clase
o hacer a la carrera un trabajo deficiente. No podrás conseguir
toda la información que necesitas, ni practicar adecuadamente la
presentación, ni resolver los problemas que surgen a
último momento. Escoge el tema temprano y comienza a buscar
información inmediatamente. Estarás mucho más
tranquillo si la presentación queda lista varios días
antes de la fecha asignada.
Es imposible preparar un buen
seminario si sólo consultas una o dos páginas de
Internet, uno o dos libros de texto, un par de enciclopedias, o dos o
tres artículos generales. Estos seminarios son invariablemente
superficiales y el profesor lo nota inmediatamente. Busca
información en varios libros, revistas profesionales,
páginas de Internet y periódicos recientes. Lee
vorazmente sobre el tema. Mientras más conozcas sobre el tema,
más completa será tu presentación, más
confianza tendrás en tu preparación y mejor
contestarás las preguntas. Recuerda que el que no se prepara, se
prepara para fracasar.
Cómo
encontrar un tema
Si el profesor asigna los temas
del seminario, no tendrás otra alternativa que desarrollar el
que te toque. Si el profesor permite escoger un tema, escoge uno de
interés general, de
actualidad (quizás incluso controversial) y que toda la
audiencia pueda entender. Evita los temas muy detallados o complejos,
recuerda que los miembros de la audiencia no tienen ni tu misma
preparación ni necesariamente comparten tus mismos intereses.
Comienza la búsqueda del
tema consultando uno o dos libros de texto. Casi todos los textos
modernos
contienen ensayos (essays, boxes) que discuten temas de
actualidad e
investigaciones recientes. También puedes examinar revistas de
interés general, como Discover, National Geographic, Natural
History y Scientific American.
Algunos programas de
televisión, como los del Discovery
Channel y The Learning
Channel, son una fuente excelente de temas interesantes. Estos
programas no
proveen suficiente información para preparar el seminario, pero
te ayudarán a encontrar un tema de actualidad y de
interés general. La Internet es otro recurso muy importante;
utiliza Google u otro sistema de búsqueda para
encontrar información adicional sobre el tema que deseas
explorar. Casi
todas las revistas científicas y las de interés general
tienen una página de Internet y algunas proveen acceso gratis a
sus artículos.
La colección de revistas
profesionales y las bases de datos de la biblioteca proveen acceso
a la literatura
primaria (artículos que informan por primera vez los resultados
de las investigaciones). Examina el catálogo de revistas para
identificar cuáles publican sobre el tema que te interesa.
Consulta también los servicios bibliográficos que resumen
la información publicada en los distintos campos del saber; por
ejemplo, Biological Abstracts contiene los resúmenes de la
mayoría de los artículos publicados en el campo de la
Biología. Algunas revistas científicas se publican
exclusivamente en la Internet y la información que contienen
sólo se consigue en este medio.
Cómo
organizar la presentación
Cada estudiante tiene su propio
sistema
para organizar la información que consigue. Unos usan
tarjetas donde escriben por un lado la ficha bibliográfica del
artículo y por el otro resumen el contenido. Otros usan hojas
sueltas, libretas o el procesador de textos. El método no
importa si puedes conseguir la información
rápidamente.
Comienza preparando un bosquejo
de los temas primarios y secundarios que discutirás. Algunos
conferenciantes reparten el bosquejo, usualmente con una lista de
referencias, mientras que otros lo escriben en la pizarra, lo
presentan en la primera transparencia de la presentación o lo
reservan para su uso
exclusivo. Si decides repartir el bosquejo, o si el profesor así
lo exige, verifica que las copias estén limpias y que el texto
no contenga errores. El bosquejo debe ser general para que la audiencia
no reciba demasiado detalle y pierda interés en el contenido de
la charla; por esta razón, además de evitar el
desperdicio de papel, no se recomienda imprimir y repartir la
presentación completa.
El título del seminario
debe describir claramente el contenido de la presentación.
Pregúntate lo siguiente: si
alguien ve el título de tu charla en un tablón de
edictos, ¿obtendrá una idea precisa y clara del
contenido? ¿Cuál de estos dos títulos es
más adecuado: Biología
de murciélagos o Anatomía
y función del sistema de ecolocalización
de los murciélagos? Recuerda que el título es una
etiqueta, y como toda buena etiqueta debe ser atractivo y describir
fielmente el contenido.
La presentación oral se
divide en tres partes principales. El tiempo sugerido para cada
sección
corresponde a un seminario de 50 minutos; acorta el tiempo
proporcionalmente para presentaciones más cortas.
- Introducción- comienza
agradeciendo la presencia de los asistentes. Este acto de
cortesía ayuda a establecer el clima positivo y cordial que debe
prevalecer durante la presentación. Informa luego el
propósito de la charla, enfatiza la importancia del tema y
presenta los puntos principales que discutirás. Si es posible
menciona una noticia o evento reciente que evidencie la importancia del
tema. Duración sugerida: 5 minutos.
- Cuerpo- esta sección es una
exposición lógica y organizada del tema. Sigue el
bosquejo al pie de la letra y discute cada tema en la secuencia
planificada. Mira el reloj disimuladamente para verificar que
estás cubriendo cada tema según pautado durante las
prácticas. Duración sugerida: 40 minutos.
- Conclusión- la
atención de los asistentes aumenta cuando perciben que se acerca
el final de la charla, así que anuncia el fin con una frase como
“Para concluir esta charla”... o “Para terminar esta
presentación”... y repite los puntos
más importantes del seminario. Finalmente, agradece la
atención de los asistentes e invítalos a participar en la
sesión de preguntas. Duración sugerida: 5 minutos.
Si cuando te acercas al final de
la charla te das cuenta de que la terminarás antes de
tiempo, no trates de alargarla con comentarios improvisados o
presentando material que decidiste omitir durante las prácticas.
Tampoco pidas excusas por lo
que haya salido mal durante la presentación ni por lo que hayas
olvidado mencionar. Los comentarios finales de la charla
son los más duraderos, por eso deben ser positivos y tener
el mayor impacto posible.
Cómo
preparar la bibliografía
Algunos profesores piden que el
estudiante le reparta el bosquejo de la presentación y la
bibliografía consultada para preparar el seminario. Otros exigen
un informe escrito como complemento de la charla. En ambos casos tienes
que redactar y organizar correctamente las referencias. Los ejemplos siguientes (el
segundo y el último son ficticios) siguen un estilo adoptado por
muchas revistas científicas.
Para un artículo
científico: Nelson, J.
W. 1986. Ecological notes on the behavior of male Mydas
xanthopterus in Hawaii. Pan-Pacific Entomologist 62(4):
311-316.
Para un artículo incluido
en un libro:
Peters, E. H. y J. Candela. 1993. Bat dispersal after an attack by the
Peregrine Falcon. En: E. Gordy (ed.). Bat ecology and behavior. pp.
334-359. Smith & Harper Publishing Company, New York.
Para un libro: Rivero, J.
A.
1980. Los anfibios y reptiles de Puerto Rico. Editorial de la
Universidad de Puerto Rico, San Juan, Puerto Rico. 399 pp.
Para un documento publicado en
Internet: Mari Mutt,
J. A. 2004. Manual de Redacción Científica.
Caribbean Journal of Science, Special Publication No. 3.
http://caribjsci.org/epub1.
Para un artículo publicado
en un
periódico: Michaels, A. D. 1993. The diversity of Puerto Rican
Bats. The San Juan Star, San Juan, Puerto Rico, Feb. 20, 1995, p. 5-6.
Sigue estas reglas para
alfabetizar las referencias:
- Segrega los
artículos por el apellido del primer autor. Por ejemplo, saca a
parte los artículos de Forbes, los de Salmon y los de
Vázquez.
- Toma los artículos
de cada autor solo y colócalos en orden cronológico. Por
ejemplo, Forbes 1978, Forbes 1989 y Forbes 1992.
- Toma los artículos
de cada autor con otro autor y ordénalos por el apellido del
segundo autor. Por ejemplo, Forbes y Quinn 1984, Forbes y Ramos 1981,
Forbes y Smith 1996.
- Toma los artículos
de cada autor con dos o más autores y colócalos en orden
cronológico, sin importar el apellido del tercero o demás
autores ni el número de autores. Por ejemplo: Forbes, Smith,
Kline y Boerner, 1985; Forbes, Smith y Quintana, 1987; Forbes, Kirk y
Gaztambide, 1992.
La presentación digital
Aunque hay varios programas para
preparar la presentación digital, el dominio de PowerPoint es
tal que se conocen comúnmente como
presentaciones PowerPoint. Estas presentaciones transmiten la
información eficazmente, añaden variedad a la charla y
ayudan a mantener el interés de la audiencia.
Las diapositivas deben ser sencillas, de
buena calidad y grandes.
Los errores gramaticales, las faltas de acentuación, el texto
diminuto, las tablas y las gráficas que contienen demasiados
datos, las fotografías desenfocadas y las ilustraciones muy
pálidas u obscuras, deslucen la presentación y la buena
imagen
del conferenciante. Las dispositivas innecesarias también
perjudican la charla; cada imagen debe contribuir significativamente al
contenido de la presentación.
La presentación puede incorporar grabaciones de
sonido o de vídeo. Por ejemplo, la grabación del canto de
un ave complementaría muy bien una charla sobre comportamiento
reproductor, mientras que un vídeo sobre la extracción y
amplificación del ADN sería idóneo para un
seminario sobre sistemática molecular. Sin embargo, es
importante que estos recursos duren poco para que no asuman un
papel protagónico en el seminario.
Sugerencias para hacer una
buena
presentación digital:
- No dediques demasiado
tiempo a experimentar
con fondos de distintos colores, con sonidos variados, o con patrones
diversos de entrada y salida del contenido. Los diseños
más sencillos son a menudo los más efectivos.
- Usa letras, tablas e
ilustraciones grandes. El tamaño más pequeño
sugerido para el texto es 24 puntos.
- Copia la
presentación al disco duro de la computadora para que proceda
con mayor rapidez.
- Coloca la computadora de
tal forma que la audiencia no se distraiga mirando su pantalla,
presiona F5
(F8 en algunas computadoras) hasta que la imagen sólo se vea en
el
telón.
- Usa un control remoto para
pasar las diapositivas sin tener que estar al lado de la computadora.
Algunos controles tienen un puntero láser integrado.
- Familiarízate con el
funcionamiento de la computadora y del proyector antes de la
presentación; verifica que tienes todos los cables y que ambos
equipos se comunican adecuadamente.
- No exageres el
número de diapositivas. Los conferenciantes que tienen
demasiadas diapositivas a menudo entran en pánico y comienzan a
saltarlas o a presentarlas apresuradamente.
- No proyectes las
diapositivas justo antes de comenzar el seminario, pues
reducirás el misterio y la anticipación que éstas
contribuyen al seminario.
- Oscurece el salón
sólo lo suficiente para que las diapositivas proyecten
adecuadamente. Si el salón queda en tinieblas, la pantalla se
convertirá en el protagonista de la charla y perderás la
atención de la audiencia.
Cómo
crear un ambiente adecuado
El ambiente en el salón es
uno de los muchos
factores que afectan el éxito de la presentación oral. Si
puedes escoger el salón, busca uno amplio, con sillas
cómodas y con aire acondicionado. El salón ideal
está aislado del bullicio, tiene un atril elegante, posee un
control adecuado de la iluminación y tiene el equipo necesario
para proyectar la presentación. Si te asignan un salón,
llega temprano y verifica que los asientos estén en orden, que
la pizarra esté borrada y que no haya papeles en el piso.
La puntualidad del conferenciante
influye sobre el ánimo de la audiencia. Muy pocas personas
resentirán que el seminario termine un poco antes de la hora
pautada, pero todos se molestarán si te pasas de la hora
límite. Las presentaciones muy cortas o muy largas denotan falta
de control y de organización. Si vas muy rápido,
relájate y habla más despacio. Si vas muy lento, acelera
gradualmente para terminar a tiempo. El seminario debe comenzar a
la hora pautada, nunca antes ni después, a menos que lo apruebe
el profesor.
Cómo
controlar los nervios
Las dos estrategias más
útiles para controlar los nervios durante la charla son
prepararse muy bien y
practicar la presentación varias veces. Si estás
convencido de que
nadie en la audiencia (incluyendo al profesor) conoce el tema mejor que
tú, el nerviosismo inicial durará pocos minutos y pronto
tendrás control pleno de la presentación.
Para reducir la tensión,
llega temprano y conversa con el profesor o con algunos
compañeros de clase; platicar brevemente sobre otros temas te
alejará de la preocupación del seminario y
proyectarás una imagen de confianza y tranquilidad.
Ocasionalmente, algunos
estudiantes se ponen tan nerviosos que tiemblan de pies a cabeza, se
les traba la lengua y olvidan por completo el comienzo de la charla. Si
crees que esto puede sucederte, escribe el material de la
introducción y léelo pausadamente. Esto te calmará
y recobrarás la compostura necesaria para continuar la
presentación. Recuerda que estás frente a una audiencia
amistosa, no hay por qué preocuparse demasiado. ¡Todos te
deseamos
éxito!
Cómo
practicar la charla
Si prefieres practicar solo, ten
a la vista un reloj y anota en el bosquejo cuánto dura cada
sección del seminario. Graba la presentación en
vídeo o practica frente a un espejo para evaluar tus
gestos,
movimientos y demás componentes del lenguaje corporal. Si
prefieres practicar con amigos, pídeles que lleven el tiempo y
que contribuyan sugerencias para mejorar la presentación.
Pregúntales si la charla fue interesante, convincente y si
enfatizaste adecuadamente los puntos más importantes. Escoge la
audiencia cuidadosamente; tus amigos no ayudarán si
interrumpen frecuentemente con bromas y otros comentarios irrelevantes.
Cómo
actuar ante el público
Tu lenguaje corporal es
importante para el éxito de la
presentación. Si hablas mirando hacia el telón, el techo,
el piso o las ventanas, la audiencia percibirá que estás
inseguro y/o que no te interesa el tema de la presentación, por
lo que poco a poco se "desconectarán" y acabarán pensando
en otras cosas. Si mantienes contacto visual con la audiencia
retendrás la atención del público,
los harás partícipes de la presentación y
proyectarás una imagen de confianza y seguridad. Mira a todo el
público; si concentras tu atención sobre el profesor o
sobre una parte pequeña de la audiencia las demás
personas se sentirán ignoradas y perderán interés
en la charla.
Evita
gesticular excesivamente, rascarte a menudo, acomodarte el cabello
constantemente,
jugar con la tiza o con el puntero, pasear excesivamente de un lado a
otro,
o apoyarte contra la pared o el atril. No te escondas todo el tiempo
detrás del atril; sal de este refugio psicológico y
muévete pausadamente de un lado a otro para proyectar seguridad
y mantener la atención de la audiencia. Cuando estés
quieto mantén las piernas juntas, el cuerpo erecto y la frente
en alto; la buena postura proyecta confianza, seguridad y dominio
del tema.
No muevas el puntero láser
constantemente sobre el telón. Préndelo para
señalar el objeto deseado, muévelo muy poco alrededor del
objeto y apágalo. Si lo dejas prendido y lo mueves
exagaredamente la audiencia se mareará tratando de seguirlo.
Aguanta el puntero con ambas manos si el punto rojo vibra mucho sobre
el telón. Por supuesto, nunca dirijas el puntero hacia la
audiencia.
Cómo
hablar ante el público
La comunicación verbal es
el componente principal del seminario y por lo tanto debes dedicarle
atención especial. Algunos estudiantes hablan muy bajo, mientras
que otros comienzan con el volumen
apropiado pero bajan paulatinamente hasta que casi no se escuchan.
Trata de mantener un volumen adecuado y constante, pero cámbialo
ocasionalmente para romper la monotonía o
para enfatizar un punto importante. Acompaña el tono de voz con
gestos complementarios; por ejemplo, la palabra subir puede
acompañarse con un movimiento hacia arriba de las manos y la
palabra ustedes puede enfatizarse señalando hacia la audiencia.
Una pausa breve luego de mencionar algo importante enfatiza el valor de
la información. Evita el uso excesivo de
muletillas tales como eh, bueno, porque, ok, como, pero, o sea y
entonces; la repetición constante de estas voces evidencia
nerviosismo, inseguridad y dominio inadecuado del idioma.
Algunos estudiantes se aprenden el seminario completo de memoria y lo
recitan como un poema, corriéndose el riesgo de parecer
autómatas o de perderse si sucede una
interrupción. Es preferible usar como guía el bosquejo o
una lista de palabras clave y transmitir el material con las palabras
que surjan en
el momento.
No uses palabras o frases tales
como obviamente, como todos ustedes saben, está claro, es harto
conocido, todo el mundo sabe, o se supone que todos ustedes sepan.
Recuerda que parte del conocimiento se olvida y que nadie conoce el
tema tan bien como tú. Además, este vocabulario agresivo
hará que algunas personas se intimiden y no
participen en la sesión de preguntas.
Trata de no mezclar innecesariamente el inglés con el
español, ya que el
uso exagerado de anglicismos denota descuido y pobre dominio del
idioma; busca el equivalente en español
de las palabras inglesas y minimiza las traducciones literales. El seminario exige un lenguaje
más formal que el que empleamos en la comunicación
cotidiana. Por lo tanto, no uses expresiones tales como a
to' tren, lo hizo trizas, lo picó en cantitos, hizo un boquete,
esto es una vaina, etc.
Cómo
proyectar una apariencia positiva
La apariencia física es
uno de los factores que afecta la credibilidad del
conferenciante. Por lo tanto, es importante que la audiencia te
perciba como una persona formal, creíble y conocedora del tema.
Los caballeros no tienen que usar gabán o corbata y las damas no
tienen que usar traje formal, pero ambos deben usar ropa más
elegante que la que visten regularmente para asistir a clases. Los
caballeros deben estar bien peinados y recién afeitados (o con
la barba y el bigote bien acicalados), mientras que las damas deben
maquillarse conservadoramente y llevar el pelo bien arreglado. No uses
ropa, peinados o joyas que distraigan a la audiencia.
Verifica tu apariencia en un
espejo antes de comenzar la presentación. Sécate la cara
si has sudado o si tienes el cutis aceitoso. Péinate nuevamente.
Verifica que tu ropa esté derecha, debidamente ajustada y que
los botones o cremalleras estén cerrados.
Cómo
contestar las preguntas
Aunque la sección de
preguntas tiende a causar mucha ansiedad, el conferenciante bien
preparado confía en su conocimiento y espera este momento para
demostrar nuevamente su dominio del tema.
Si te hacen una pregunta en voz
baja, repítela para beneficio de la audiencia y para beneficio
propio, pues tendrás unos segundos adicionales para ponderar la
contestación. Contesta las preguntas directa y brevemente, sin
abundar más de lo necesario. Si no sabes la contestación,
es preferible admitirlo que inventar algo que te enrede o te delate
ante miembros de la audiencia que conocen el tema. Interrumpe al
preguntador sólo si la pregunta es muy larga o si se
desvía notablemente del tema; interrumpe cortésmente, con
una frase como “En otras palabras, lo que usted quiere decir es...”.
Si alguien levanta la mano
durante el seminario, infórmale cortésmente que
contestarás las preguntas al final de la charla. Si por el
contrario, al final la audiencia se queda muda y nadie pregunta, toma
la ofensiva haciendo una o dos preguntas (quizás
controversiales) que enfaticen los puntos importantes del seminario y
que ayuden a comenzar la discusión. No está de más
alagar a la primera persona que pregunte, diciéndole por
ejemplo, “excelente pregunta” o “ese punto es muy importante”. Evita
por todos los medios los intercambios prolongados con una persona, las
respuestas excesivamente largas y los argumentos contenciosos.
Cómo
comportarse durante el seminario
Como miembro de la audiencia, tu
comportamiento puede alentar o
desalentar al conferenciante. Mantén una postura adecuada y
demuestra tu interés por el tema. Toma notas para participar en
la sección de preguntas. Leer o estudiar durante el seminario
es una falta de cortesía hacia tu compañero.
Acuéstate temprano la noche antes de los seminarios, porque nada
descorazona más a un conferenciante que ver a miembros de la
audiencia soñolientos y cabeceando. Llega temprano a todos los
seminarios. Si llegas tarde interrumpirás la presentación
y la concentración de la audiencia. En resumen,
compórtate como te
gustaría que tus compañeros se comportaran durante tu
presentación.
Cómo
evaluar las presentaciones
Algunos profesores reparten un
formulario para que los estudiantes opinen sobre las presentaciones.
Estas evaluaciones sólo son útiles si se llenan
objetivamente. Señala los puntos positivos y
negativos de cada presentación. Si todos los comentarios son
positivos, sin realmente serlos, el valor del cuestionario para el
conferenciante y para el profesor es nulo.
Publicación
Electrónica 1, Oficina de Publicaciones, Facultad de Artes y
Ciencias, RUM
© José A. Mari Mutt.
Actualizada el 3 de noviembre de 2006.